La camioneta amarilla

Vered Jaia Ginerman

Mi nombre es Vered Jaia, soy uruguaya, y tuve el mérito de hacer aliá a Eretz Israel en agosto del 2008. Desde ese momento vivo en el corazón de Ierushalaim. Soy estudiante de artes plásticas, educación y jasidut.

Vivir en Jerusalem

Me topé en la estación central de ómnibus de Jerusalem con la esquina de un pasillo cerrada por biombos. Al mirar hacia adentro, por curiosidad, ví camillas con personas acostadas y algunas enfermeras. Al principio me preocupé, pensé que a esas personas les había pasado algo, capaz se habían desmayado; entonces observé un anuncio del Maguén David Adom (paralelo a La Cruz Roja en Israel). Esas personas acostadas eran donantes de sangre. Ahí, en medio de la estación central de ómnibus, a cualquier hora de la tarde.
Pude observar luego que, en su misión de recolectar donaciones de sangre, el Maguén David Adom no se limita a un lugar. Se dirigen también a los institutos de enseñanza terciaria, y pasan varias horas allí durante las cuales los estudiantes se acercan, a costa de recreos y de clases, para poder donar de su sangre.
Y eso no es todo. Lo más sorprendente fue encontrarme en plena calle, sobre la vereda, una Unidad Móvil de donación de sangre.Una camioneta amarilla, estacionada en un lugar súper céntrico, King George y Ben Yehuda. Ahí está. Por un lado marcando presencia y concientizando a la gente, y por otro lado a la espera de los voluntarios que se acerquen a dejar parte de su tiempo en medio del día para dar al prójimo, ni más ni menos que una parte de ellos mismos.
Es realmente increible el nivel de conciencia por el prójimo, por lo menos en este aspecto. Felizmente vemos así realizado el dicho de nuestros sabios, que cada judío es responsable el uno por el otro.

1 comentario

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario