Es deber conocer nuestra historia

Rabino Shlomo Tawil

Mi nombre es Shlomó Tawil, nacido en Buenos Aires, de las familias pioneras de Jabad en Argentina, emisario del Rebe de Lubavitch en la ciudad de Rosario desde Febrero de 1987, casado con Chaya Sarah Dahan de París Francia, 8 hijos, 2 nietos por ahora bli ain hará.

La voz del interior

En los días de descanso que me tomé junto a mi familia en este verano 2012, en Funes , en las afueras de Rosario, llevé unos libros para leer, tipo de lectura que no hago tiempo para leer en el resto del año, algo que siempre recomiendo.
Uno de eso libros en hebreo, que todavía no terminé se llama 2000 años de historia judía , que hace un repaso histórico del pueblo judío y la transmisión de sus valores desde la destrucción del Segundo Beit Hamikdash hasta la era contemporánea. Es un deber de cada judío conocer su historia y saber valorar nuestro pasado para apreciar y darle sentido a nuestro presente.
Una de las historias que más me impactó fue la de los cuatro cautivos. Ocurrió en el año 960 aprox. de la era común, cuando las Academias Talmúdicas más importantes de la época estaban en Babilonia y en un estado de decaimiento, especialmente económico. Entonces su decano y principal autoridad legal de ese momento, Rav Hai Gaón, envió a sus mejores cuatro alumnos para colectar dinero en comunidades judías de mejor posición. Partieron del puerto de Bari (Italia) y cayeron en manos de barcos piratas.
Sabiendo que las comunidades judías rescatarían a estos importantes cautivos por sumas grandes de dinero, en resumen fueron vendidos en diferentes lugares, Alejandría (Egipto), Kiruan (Tunes) Narbonne (Francia) y Córdova (España).
Cada uno de esos lugares fue, con el tiempo, la siguiente cadena de grandes Academias Talmúdicas después de la desaparición de Babilonia.
Di-s dirige los acontecimientos y, en esta generación, fuimos agraciados con la guía del Rebe que envió a miles de sus alumnos a revitalizar las comunidades dispersas por todos lados y como en aquellos tiempos, que emergió un Maimonides en Córdova, surgen grandes líderes o personas simples que aseguran la continuidad de esta maravillosa cadena.

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario