El Nuevo ateísmo científico

Por el Rabino Ing. Nejemia Grodzicki
Recientemente el Cosmólogo y Físico Británico Stephen Hawking desató una especie de polémica con sus afirmaciones acerca de la existencia de Di-s desde el punto de vista científico.
El Dr. Hawking es un reconocido cosmólogo que ocupó ni más ni menos que la cátedra de Isaac Newton en Cambridge y es famoso por sus trascendentales descubrimientos sobre la estructura de los agujeros negros del espacio y su relación con los orígenes del universo.
En su último libro “El magnífico diseño”, Hawking sostiene la teoría que el Universo tal y como lo conocemos es resultado de una espontánea perturbación cuántica donde la gravedad juega el papel preponderante en la formación de las estrellas, los planetas y el resto de los cúmulos de materia que formas el Universo, descartando la noción de que fuese necesario un Di-s para crear el Universo.
El Dr. Hawking basa sus afirmaciones en conceptos cosmológicos y matemáticos muy profundos que involucran el límite del pensamiento científico entre el mundo cuántico y el universo gravitacional tal y como lo percibimos.
He aquí una frase de su libro para poder comprender un poco mejor qué es lo que el Dr. Hawking trata de decir:
“Dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la nada. La creación espontánea es la razón de que exista algo, de que exista el Universo, de que nosotros existamos”. Por tanto, añade, “no es necesario invocar a Di-s” [para que haya cosmos].
Si nos detenemos a reflexionar un poco sobre las afirmaciones del Dr. Hawking vemos que no establece una negación de Di-s, sino que releva a Di-s de la participación en la creación, lo que en mi humilde opinión es más complejo que simplemente negar la existencia de Di-s.
Los conceptos matemáticos y físicos que llevan a pensar como lo hace Hawking son conceptos de por sí bastante antiguos, datan de hecho ya de fines del siglo 19 y son conceptos que tienen que ver con la aproximación estadística para explicar fenómenos físicos donde el número de componentes es tan inmensamente enorme que sin estos artilugios matemáticos serían inabordables.
Pero, no perdamos de vista que el punto central de la ‘física estadística’ es una aproximación probabilística y de ninguna manera es absolutista, sino que es un mecanismo de aproximación muy certero y con un poder descriptivo de la realidad física asombrosamente elevado.
La conclusión de que el Universo tal y como lo conocemos sea resultado de una ‘fluctuación probabilística’ (o vulgarmente “una casualidad”), incluso a la mente más modesta debería generarle al menos incomodidad o molestia en el mejor de los casos, cuánto más aun a una mente científica?!!
La pregunta esencial va mucho más allá de la pretensión de decir que se puede conocer los secretos del Universo y de su origen con formulas estadísticas, incluso pensadores como Leibnitz ya formularon esa pregunta esencial que es “por qué hay algo en vez de nada”.
Para nosotros los judíos que tenemos la Torá, este tipo de cuestionamientos si bien son cuestionamientos inherentes a la curiosidad humana, no resultan para nada ni esenciales ni misteriosos.
Hay algo en vez de nada porque “ese” Di-s que Hawking dice que no tuvo nada que ver, simplemente se le “antojó” que así sea y desplegó el Universo tal y como lo vemos en su aspecto más misterioso y complejo para que podamos ver su Magnificencia máxima en su propio ocultamiento tras los misterios de la creación.
Si el Dr. Hawking trató de demostrar el máximo nivel de ocultamiento del Creador, realmente lo que logró más bien fue revelar su máxima grandeza.
Como dijo el famoso físico Albert Einstein alguna vez, “todos somos muy ignorantes, es sólo que ignoramos diferentes cosas”.
El Dr. Hawking en “su ignorancia” y lo digo con el máximo de los respetos y humildad ante esta mente brillante, sobre la pregunta que obviamente no aborda en su esfuerzo de interpretar el Universo, (simplemente porque la ciencia no puede y no pretende responder esa pregunta de “para qué ” se creó un Universo), nos abre la puerta a los misterios más profundos de la creación.
Ese Di-s supuestamente prescindible para la creación del Universo, es el Di-s que manifiesta su infinitud en su propio ocultamiento.
Es bueno para nosotros los Judíos que sabemos desde milenios los secretos de la Creación, ver que todo aquello que nuestros Sabios de Bendita Memoria nos han revelado contiene las respuestas a todas las interrogantes, y no sólo a la pregunta de por qué hay algo en vez de nada sino a respuesta de la pregunta “para qué” hay lo que hay.
Para qué estamos aquí y cómo podemos revelar la Divina Presencia desde su máximo ocultamiento en la propia creación (tal y como pretende demostrar el Dr. Hawking) es el gran objetivo, es nuestra misión, y es a través de la propia naturaleza de la creación, allí mismo dónde está el máximo ocultamiento, donde están las herramientas para revelar la verdadera intención de la Creación, volver a los orígenes, revelar la Divinidad y la Omnipresencia en todos los aspectos de la creación donde hoy se encuentra más oculta que nunca.
La transformación de la materia más rústica en elementos que revelen y manifiesten a viva voz que el Universo tiene un Dueño y que si no fuese por su ocultamiento tan profundo, nuestra misión no sería tan valiosa, ya que de lo contrario, de qué sirve una vela a plena luz del día?
Gracias a ese ocultamiento, matemáticamente demostrado (…) se potencia mucho más aún el objetivo de nuestra presencia como Judíos en el Mundo, ha llegado el momento de las grandes revelaciones y debemos poner todo nuestro esfuerzo en ello para completar el gran objetivo de la Creación, quitar el velo al ocultamiento de la Divinidad y que se manifieste toda la grandeza del Creador en este mundo material, lleno de misterios pero con respuestas claras, sólo hace falta estudiar cómo leer el código del ocultamiento para poder revelar la esencia.
Y es simple, muy simple…

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