El desafío de la plegaria

Jana (Jenny) Weisberg

Jana (Jenny) Weisberg es la autora de Esperando Milagros: hallando significación y espiritualidad en el embarazo a través del judaísmo (de Editorial Bnei Sholem). Es la creadora del popular sitio electrónico www.jewishpregnancy.org y sus muy leídos artículos sobre crianza de los hijos y judaísmo han aparecido en aish.com, thejewishwoman.com y The Jewish Press. Oriunda de Baltimore, vive con su marido y cinco hijos en Jerusalem.

Secretos de mamá

Por el rabino Lawrence Kelemen del libro “Un pasito a la vez” de Jana Weisberg
De acuerdo con la tradición judía, todo el que sea responsable de otros, todo al que se le haya dado un preciado fideicomiso, está obligado a orar por ello. El rabino debe orar por su comunidad, el maestro por sus estudiantes y. cuánto más así, el padre o la madre debe hacerlo por sus hijos.
Este no es un consejo fácil de aceptar. Aunque en el mundo occidental la creencia en Dios está extendida, son pocos los que se sienten verdaderamente cómodos con el hecho de expresar pedidos de ayuda a Dios salvo bajo las circunstancias más extremas…
Nuestro desafío consiste en tener la misma sensación de urgencia (como cuando se acerca la muerte) de manera cotidiana, para reconocer que los más valientes esfuerzos que reunamos no son suficientes para salvaguardar el bienestar de nuestros hijos. Cuanto más se sabe del mundo en que habitan nuestros hijos y de las complejidades de la personalidad humana, más se aprecia el énfasis judío tradicional en la plegaria. Cuanto más entendernos la tarea que yace ante nosotros, más razonable parece pedirle ayuda a Dios.
Rebetzn Iemina Mizraji: “Si estás enojado con alguien (es decir, tu amiga, hijo, esposo), aquello es una señal de que esa persona necesita de tus plegarias con urgencia. Nuestros hijos nos enojan más de lo que puede hacerlo cualquier otro: porque son los que más necesitan de nuestras plegarias”.

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