Bailando por las especies

Jana Segal

Nací y me críe en Uruguay, estudié en escuelas de Jabad, y escuelas hebreas de mi país. A los 17 años, me mudé a Bs As con mi familia y cursé mi último año de la secundaria en la escuela de Jabad. Viajé a Tzfat, Israel y estudié un año y medio con chicas de todo el mundo, aprendiendo y adquiriendo diferentes experiencias y conviviendo con “mentalidades distintas”. Por sobre todo, crecí como persona.

Y yo... ¿dónde me meto?

Éste es un artículo que me mandaron el otro día, del cual no tenía conocimiento previo alguno, y me pareció muy entretenido e interesante compartirlo con Uds.
El autor es el enviado-Shliaj- de Rebe en Uruguay, el Rabino Eliezer Shemtov, y fue publicado en un diario Uruguayo el año pasado.
CELEBRANDO SUCOT EN MONTEVIDEO
Una anécdota que siempre quedará grabada en mi memoria es cuando importamos los Arbaat Haminim (las cuatro especies) por primera vez.
Fue en el año 1987. Habíamos encargado las cuatro minim- especies- e iban a ser enviados por medio del correo privado DHL. Se suponía que llegaba con suficiente tiempo antes de la fiesta como para poder distribuirlos entre las diversas comunidades que nos habían encomendado los juegos del etrog y lulav.
Se atrasó la llegada de la encomienda y nos prometieron que lo iban a entregar el mismo Sucot de mañana en la oficina de DHL en ciudad vieja…
Fui caminando a las 7 de la mañana con un grupo de jóvenes que me acompañaron y a las 8 estábamos en la puerta de DHL.
“No lo tenemos todavía,” dijeron.
“¡Pero nos habían prometido!”
“Las cosas están en el aeropuerto y recién de tarde las vamos a poder tener,” respondió el empleado de DHL.
-Pero lo necesitamos ya para los rezos de la mañana….
La situación no era nada alentadora. ¿Qué hacemos?
Ese año el Rebe había hablado mucho sobre el significado de las letras que componían el valor de ese año, 5748, “Tismaj”, “Tesamaj”
(Alegrarse, alegrar) y que la consigna de ese año era la alegría y que todas los obstáculos se podían superar por medio de la alegría…
Así que formulamos un plan.
-“Si no lo entregan antes de las 8.30 van a ver algo que nunca vieron en su vida…” dije al hombre detrás del mostrador.
Llegaron las 8.30 hs y no había novedades. Nos pusimos a baliar y a cantar Vesamajtá Bejagueja en voz alta en la vereda frente a la puerta de DHL.
Era la hora que todo el mundo iba al trabajo… Al rato sale el hombre y dice:
- “Bailan muy lindo, pero ¿no les molestaría bailar en la esquina?”
-“Bailaremos aquí hasta recibir el paquete prometido,” aclaramos.
Al rato llegó el gerente y efectivamente en poco tiempo nos entregaron el paquete y pudimos repartir los juegos entre las comunidades para que puedan cumplir con la Mitzvá en tiempo y forma. Ese baile callejero sirvió para alegrarnos no sólo ese año, sino cada vez que me acuerdo del episodio, me hace recordar que con alegría se puede romper todas las barreras.
Jag Sameaj,

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