10-4=4

Jana Segal

Nací y me críe en Uruguay, estudié en escuelas de Jabad, y escuelas hebreas de mi país. A los 17 años, me mudé a Bs As con mi familia y cursé mi último año de la secundaria en la escuela de Jabad. Viajé a Tzfat, Israel y estudié un año y medio con chicas de todo el mundo, aprendiendo y adquiriendo diferentes experiencias y conviviendo con “mentalidades distintas”. Por sobre todo, crecí como persona.

Y yo... ¿dónde me meto?

Estando toda la semana en cama, no tenía otra cosa más que mirar las paredes y leer.

Y leyendo leyendo, encontré una historia que me gustaría compartirla con Uds y que deja una gran enseñanza.

Primero voy a dar una pequeña introducción para su mejor entendimiento.
Hace unos 150 años vivía en Bagdad un Rabino muy importante conocido como el Ben Ish Jai. Y lo que solía hacer cuando tenía que reprochar a la comunidad por ciertos motivos, era contarles una historia, y de esa forma cada uno captaba el mensaje y lo aceptaba, ya que cuando uno critica y reprocha al otro éste se siente inferior y culpable y no siempre está dispuesto a escuchar, menos que menos a cambiar.

Y ésta es una de aquellas historias que él contó:
“Un padre tenía un hijo de 6 años que era extremadamente inteligente. Una vez, el padre le planteó el siguiente enigma: En el tejado de la casa hay 10 pájaros.  Se acercan unos cazadores con escopetas y comienzan a disparar. Matan a 4 pájaros. ¿Cuántos pájaros quedaron en el tejado?
El hijo sin titubear le contestó: ¡Cuatro!
Su padre, sorprendido, le dijo al hijo: ¿Cómo cuatro? ¡Quedan seis!
- Yo sé que diez menos cuatro es seis. Pero en este caso es cuatro. ¿Por qué? Me imaginé el ruido que producen los disparos y temblé.  Quedaron cuatro en el techo, porque mataron a cuatro, los otros se fueron volando del susto.
- Tienes razón hijo mío, efectivamente es así”

Y la enseñanza es la siguiente:
Cuando uno da Tzedaká (caridad), piensa que lo que tiene luego es, la suma de dinero inicial menos lo que dio. Lo que dio lo considera desaparecido, finito, desvanecido en el aire. Y lo que tiene, es lo que le quedó.
Pero no es así, sino justamente lo contrario. Lo que dio, lo que se fue, es lo que perdura para siempre. Lo que le quedó, luego lo va a gastar en otras cosas, y va a terminar desapareciendo.
…Así como 10-4=4…

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