No se puede esperar

En cierta ocasión, luego de la Plegaria de la mañana,Rabi Levi Itzjak de Berdichev se dirigió a una de las personas más distinguidas de la ciudad, y le solicitó que lo acompañara a recaudar fondos para asistir a los pobres de la ciudad.

En ese instante, el hombre estaba terminando de recitar los capítulos de Tehilim (Salmos) del día, y le hizo una señal al Rebe para que aguardase. Rabi Levi Itzjak se alteró y le dijo: “Di-s posee cientos de miles de ángeles celestiales, que recitan ante Él alabanzas, y Hashem puede esperar algunas horas tus capítulos recitados; ¡¡¡Pero los pobres e indigentes, que están hundidos en el mar de la desgracia y se sienten hambrientospor pan- no pueden esperar!!!”

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario