Pier 94

Para quienes lo desconocen, Pier significa Dique- escollera, en inglés…

Y es el nombre del lugar donde se realizó este año 5768 el Mega Banquete del Congreso Mundial de Shlujim- enviados del Rebe. En esta oportunidad tuve la dicha de presenciar este impresionante acontecimiento que merece una nota por sí mismo. Pero lo llamativo era el predio elegido. Me habían explicado que allí había descendido del barco que lo traía de la Europa en llamas el Rebe Anterior. Y allí mismo había pronunciado su fogoso discurso acerca de trasformar América en un lugar de Torá.

El terreno tomaba trascendencia por sí mismo. A medida que cruzábamos el Brooklyn Bridge la ansiedad crecía. Al llegar se veían infinidad de autobuses, cientos de automóviles. Incontables Rabinos y sus respectivos invitados que se acercaban al lugar con sus credenciales en mano. Un espectáculo descomunal. En la apertura vimos un video que mostraba a Rabí Iosef Itzjak Schneerson, el Rebe Anterior, arribar a Nueva York después de su rescate de la Varsovia ocupada por los nazis en 1940. Allí mismo asumió el formidable desafío de trasformar la atmósfera espiritual frígida del mundo occidental. A pesar de las advertencias contundentes de que la suya era una batalla perdida; del explicarle que usar un sombrero o barba en ese país se veía peor que usar un gorro típico de Turquía; desde su silla de ruedas, el Rebe Anterior proclamó que “América no es diferente”. También en este baluarte del materialismo, las verdades eternas de la Torá echarían raíz y florecerían. Ver esas imágenes allí mismo, y encontrarme donde habían sido pronunciadas, me produjo una emoción incontenible.

Rabí Iosef Itzjak estableció Ieshivot y escuelas judías, una editorial de libros judíos, una organización de servicio social y redes de apoyo a la comunidad a lo largo del país. Después de su fallecimiento, el 10 de Shvat de 1950, la tarea quedó en manos de su yerno, Rabí Menajem Mendl Schneerson, nuestro Rebe, quien se abocó a hacer realidad la promesa de que América no sería diferente. Y lo logró con creces.

Y no sólo América del Norte no fue diferente, tampoco lo fueron América del Sur y Centro América y Oceanía. Asia, África y la misma Europa. En todos los continentes es posible palpar el crecimiento y florecimiento de comunidades judías que propulsó el Rebe a través de sus emisarios: Batei Jabad, Centros de Estudio de Torá, construcción de Sinagogas, Mikves (baños rituales), etc.

La prueba estaba ante mis ojos. Presenciando el baile espontáneo de los 4000 shlujim. Absorbiendo la energía espiritual que en el recinto se desplegaba. Emocionándome con las imágenes y palabras.
Pero les aseguro que lo más fuerte sucedió cuando nos pusimos nuestros abrigos y salimos del gran salón al frío de la madrugada. Allí, en Pier 94 estaba la prueba viviente: Miles, sí; miles de hombres luciendo orgullosamente sus barbas, tzitziot y sombreros, caminaban delante de nosotros. Cada uno regresaba a su lugar convencido de que las palabras del Rebe Anterior pronunciadas en ese sitio casi 70 años antes se habían cumplido. Y por sobre todo, sabiendo que nuestro Rebe nos enseñó que deben seguir haciéndose realidad a cada instante.

Miriam Kapeluschnik

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