De “Skinhead” a Judío ortodoxo

Luego que se cayó la Cortina de Hierro en Europa hace veinte años, algo sorprendente ocurrió: miles de personas que habían sido criadas como gentiles, descubrieron que eran judíos. Polonia es el hogar de miles de historias como estas. Durante el Holocausto y el régimen Comunista, muchos judíos ocultaron su identidad y siguieron ocultándola hasta incluso luego de la caída del comunismo. En sus lechos de muerte, algunos de ellos revelaron su verdadera identidad a sus hijos y nietos. Otras personas lo averiguaron por medio de registros familiares o a través de otros medios.
Una vez descubiertas sus raíces, estas personas se acercaban a Rabí Mijael Schudrich, un americano que ha sido el Rabino Principal de Polonia desde el año 2004. El Rabino Schudrich ayudó a una multitud de judíos en su retorno al judaísmo y a la Torá. Ellos se dirigen a él para aconsejarse y guiarse, y él intenta ayudarlos a reclamar su orgulloso legado que ha estado oculto durante tanto tiempo.

Hace unos años, Zbiszek, un hombre de 52 años de la ciudad de Bialystock, fue a la oficina del Rabino Schudrich en Varsovia. Zbiszek le contó que su madre había fallecido hacía cuatro meses. Luego del funeral, varios vecinos se le acercaron con la increíble noticia; la mujer quien lo crió, quien él creía que era su madre, en realidad no era su madre biológica.
Le dijeron a Zbiszek que él había nacido judío. En el año 1942, cuando los judíos en toda Polonia eran exterminados, los padres de Zbiszek dieron en adopción a su hijo a una mujer en caso que ellos fueran asesinados. Sus padres biológicos no sobrevivieron el Holocausto, así que esta mujer lo crió como si fuera su propio hijo.
Ella arriesgó su vida para salvarlo durante la guerra, así que nunca quiso que Zbiszek supiera la verdad. Hizo jurar a sus vecinos que no iban a decir nada, y ellos permanecieron en silencio durante cinco décadas. Ahora que la mujer falleció, decidieron que era hora de revelarle el secreto.
Zbiszek tembló cuando oyó la noticia por primera vez, y no sabía qué hacer. Permaneció un largo tiempo en profunda introspección. ¿Debería seguir viviendo su cómoda vida como cristiano, como había sido criado, o debería seguir a su recién descubierta religión, de la cual no sabía nada?
Zbiszek decidió que quería vivir como un judío, pero no sabía cómo. Así que, fue a la oficina del Rabino Schudrich para buscar respuestas. Zbiszek le dijo al rabino que se sentía casi culpable por no haber tenido nunca un “bautismo judío”.
El Rabino Scudirch lo calmó y le enseñó lo básico del judaísmo. Zbiszek pasó los siguientes años estudiando junto al Rabino Schudrich, y participando de clases en la comunidad. Hoy en día, es conocido como Zejaria Asher, y es un miembro activo de la comunidad judía polaca.

Otra historia única es la de Pawel Bramson. Él fue criado en una familia católica observante. De adolescente, se unió al grupo de los skinhead. Era un virulento anti judío, anti negros y anti gitano.
A la edad de dieciocho, Pawel se casó con su novia católica, una compañera del grupo de los skinhead, y tuvieron dos hijos. Cuatro años más tarde, la esposa de Pawel decidió investigar algunas preguntas perturbadoras que tenía sobre su familia. Eventualmente encontró que sus abuelos maternos estaban registrados como judíos de Varsovia, junto con los abuelos maternos de Pawel.
Estas noticias dejaron perplejo a Pawel. ¡Los judíos a los que él había odiado siempre, eran su propio pueblo!
La esposa de Pawel decidió comenzar a servir comidas sabáticas en su casa y a introducir otras mitzvot en su rutina. Pawel enfrentó a sus padres, y aunque ellos sabían la verdad, reaccionaron con mucha intranquilidad. Incluso presionaron a Pawel a que le insista a su esposa que deje de servir las comidas de Shabat, y que guarde su judaísmo debajo de la alfombra. Ellos habían ocultado su judaísmo de sus hijos por temor al antisemitismo, y la vida religiosa que la esposa de Pawel estaba comenzando a explorar representaba para ellos un profundo peligro.
Le llevó a Pawel mucho tiempo aceptar su identidad. Debatió y luchó contra ella, inseguro de querer aceptar el judaísmo como su forma de vida o no. Pero eventualmente, él y su esposa decidieron vivir como judíos ortodoxos. Pawel ahora es Pinjas y está estudiando para convertirse en un Shojet.
Pawel tiene tres hermanos,, uno de ellos mellizo. Su mellizo todavía cree en todos los mitos antisemitas que Pawel rechazó. Pero aún así, ha sido influenciado por el crecimiento religioso de Pawel en pequeñas maneras.
Un viernes de noche, el hermano mellizo de Pawel intentó llamarlo a su celular pero no lo pudo encontrar. Fue a la sinagoga, pero Pawel no estaba ahí. Aquél viernes por la noche, habían sólo nueve hombres, o sea, faltaba uno para completar el Minián. Así que cuando el hermano de Pawel entró, el Rabino Schudrich le preguntó si podía quedarse en la sinagoga para ser el décimo hombre. Dijo que sí.
Así es el renacimiento de los judíos en Polonia. Incluso judíos que están muy alejados del judaísmo, con una aparente desconexión total, tienen una chispa Divina dentro de ellos. Con el ímpetu correcto, esa chispa puede encenderse en una fogata gigante de un alma judía orgullosa.

Por Mijael Gros

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