Pirkei Avot l

Presentamos un compilado imperdible que iremos enriqueciendo semana a semana…


PIRKEI AVOT: CAPÍTULO 1 : MISHNÁ 1

HUMILDAD, DEVOCIÓN Y MÁS

“Moshé recibió la Torá de Sinai y la transmitió a Iehoshúa, Iehoshua a los Ancianos; los Ancianos a los Profetas; y los Profetas la transmitieron a los Hombres de la Magna Asamblea”
Aparentemente, el Pirkei Avot nos da un vistazo general de las primeras 23 generaciones de la indestructible cadena de la Tradición desde el Sinaí hasta hoy. Analizando el texto desde una perspectiva más profunda, nos imparte las cinco cualidades primordiales para toda persona que se acerca al estudio de la Torá.

MOSHÉ: HUMILDAD
Moshé sabía perfectamente quién era. Era el ser humano elegido por Di-s para transmitir la Torá, Su sabiduría y Voluntad a los hombres. A pesar de eso la Torá atestigua: “Y el hombre Moshé es el más humilde de los hombres sobre la faz de la Tierra”.
Cualquier persona de un nivel inferior o de menor grandeza, no podría ejemplificar tan apasionantemente la esencia de la humildad: la comprensión de que los alcances del hombre son producto de los obsequios conferidos por Di-s. Moshé pensaba que “si cualquier otro ser humano hubiese recibido sus dones, seguramente lo hubiese superado ampliamente”. Para estudiar Torá, la persona debe dedicar su mente y maximizar sus capacidades- una experiencia que usualmente ensancha el ego. Por eso el ejemplo de Moshé es citado como un prerrequisito para el estudio apropiado de la Sabiduría de Di-s: utiliza tus dones intelectuales al máximo, pero recuerda que estos te fueron obsequiados, por lo tanto no tienes de que enorgullecerte, aunque seas exitoso en la Torá.

IEHOSHUA- DEVOCIÓN
“Y el joven Iehoshua hijo de Nun no se movía de la Tienda”. Fidelidad, diligencia y perseverancia en seguir a Moshé, eran los rasgos que caracterizaban a Iehoshua, y esas características fueron las que les dieron el liderazgo después del fallecimiento de Moshé.
La mente más poderosa, el corazón más piadoso, no puede dominar el conocimiento de la Torá sin poseer años de devoción, días y noches de estudio, que harán que los esfuerzos tengan éxito.

ANCIANOS- TE COSTARÁ
El término “anciano” -zaken- se relaciona al vocablo kaná, adquirir. El Talmud define a un anciano como “aquel que adquirió sabiduría”. Adquisición requiere inversión. La Torá es alcanzada únicamente por aquel que invierte esfuerzo, se entrega por entero a ella.

PROFETAS- NO PUEDES HACERLO SOLO
La Torá es la Sabiduría y Voluntad de Di-s. Comprenderla es, conocer la mente infinita del Creador, que es en definitiva, inalcanzable. Por eso la Torá nos debe ser concedida, como decimos en la bendición: “… Bendito eres Tu Di-s, que da la Torá”. Es sólo por el deseo de Di-s que la mente humana Lo comprenda, sólo porque Él eligió traspasar la línea entre lo finito y lo infinito, que nosotros somos capaces de entender alguna palabra de la Torá.
El estudio de la Torá es diferente al de cualquier otra ciencia. Mientras que el dominio de cualquier otro campo del conocimiento es estrictamente un tema de habilidad intelectual, las aptitudes morales y espirituales son primordiales para el estudio de la Torá. Cada individuo que adquiere la Sabiduría de la Torá requiere de ayuda especial del Cielo, depende “de arriba”. De ahí el concepto de “Profeta”.

LOS HOMBRES DE LA GRAN ASAMBLEA- HÁZLO REAL
Constituían un consejo de 120 Sabios, que lideraban al pueblo al llegar del exilio de Babilonia, luego de 3 generaciones de destierro allí. Devastados por 70 años de desplazamiento y asimilación, la frágil y convaleciente nación enfrentaba muchos desafíos. Los hombres de la Gran Asamblea aplicaron su conocimiento de la Torá para tomar medidas y legislan conductas. Este último pre-registro, estudiar a sabiendas de que el estudio tendrá aplicación práctica, por lo tanto debe ser realizado con toda la seriedad y exactitud.

Basado en una alocución del Rebe, Nisan 5727. Beyond the letter of the Law


PIRKEI AVOT: CAPÍTULO 1 : MISHNÁ 2

SHIMÓN EL JUSTO
Shimón el justo fue uno de los últimos de los hombres de la magna asamblea. El solía decir: “el mundo se alza sobre tres cuali­dades: sobre [el estudio de] la Torá, el servicio divino [—la plegaria a di-s] y los actos de bon­dad”.

SHIMÓN EL JUSTO FUE UNO DE LOS ÚLTIMOS HOMBRES DE LA MAGNA ASAMBLEA- Los Hombres de la Magna Asamblea eran un conjunto de 120 grandes Sabios, poseyendo cada uno tendencias diferentes, La influencia de cada Sabio equilibraba y moderaba el aporte de los demás. Con el énfasis puesto en la armonía, este calificado cuerpo marcó el curso de la observancia ludía.

Mientras este cuerpo funcionó, fue capaz de equilibrar los diferentes rasgos de carácter que tenía la gente en ge­neral. Sin embargo, cuando esta asamblea dejó de existir, hubo necesidad de realzar la importancia del equilibrio. Shimón el Justo, uno de los últimos participantes en este cuerpo, enseñó que las tres mencionadas conductas de servicio Divino permiten, tanto al individuo como al mundo en general, erguirse con fortaleza y estabilidad, manteniendo el equilibrio.

(Sijot Shabat Parshat Sheminí, 5741)

EL MUNDO SE ALZA SOBRE TRES CUALIDADES —Esta frase parecería insinuar que el mundo está por enci­ma de la Torá, el servicio Divino y los actos de bondad, pues todo apoyo es siempre inferior a la cantidad que está sosteniendo. Pero resulta problemático interpretarla así, ya que la Torá “precedió al mundo”’, y se ubica en un plano superior al de la existencia material.

Como respuesta, se puede explicar que esta mishná no habla del mundo simplemente como tal, sino del mundo en camino del logro de su máximo propósito que se convierta en un lugar de morada para Di-s’. Por eso centra la mira en la Torá, el servicio Divino y los actos de bondad como los medios que le permitirán lograr este objetivo. En este contex­to, la Torá, la plegaria y los actos de bondad no son vistos como metas en mérito propio sino como el medio que lleva al mundo a la plenitud que Di-s quiso de él.

(Sijot Shabat Parshat Jukat, 5744)

[EL ESTUDIO DE] LA TORÁ, EL SERVICIO [A DI-S], Y LOS ACTOS DE BONDAD – La Torá muestra a la per­sona cómo conducir su vida. El servicio (la plegaria) per­mite a la persona convertir las enseñanzas de la Torá en parte de su propia personalidad. Y los actos de bondad son la expresión concreta de estas enseñanzas en el mun­do en derredor.

(Sijot Shabat Parshat Sheminí, 5741)

PIRKEI AVOT: CAPÍTULO 1 : MISHNÁ 3

ANTIGNÓS DE SOJÓ

Antignós de Sojó recibió [la tradición oral] de Shimón el justo. El solía decir: “no seáis cual sirvientes que sirven a su amo para recibir recompensa, sino sed cual sir­vientes que sirven a su amo sin el propósito de recibir recompensa; y que el temor del cielo esté sobre vosotros”.

NO SEÁIS CUAL SIRVIENTES QUE SIRVEN A SU AMO PARA RECIBIR RECOMPENSA ¿No encontramos, acaso, muchos versículos en la Torá que prometen recom­pensa por la observancia de las mitzvot? Por ejemplo, los Diez Mandamientos nos enseñan’5 “Honrarás a tu padre y a tu madre para que se prolonguen tus días”. ¿Cómo, entonces, dice Antignós “No seáis… para recibir recom­pensa’?

Esta Mishná, como tantas de las declaraciones de Pirké Avot, es una expresión de mili dejasiduta es decir, nos enseña una conducta piadosa que va más allá de la medida requerida por la ley. En este espíritu enseña que, aunque cada mitzvá genera realmente una recompensa, la atención de la persona no debe estar puesta en la gratifi­cación, sino en el hecho mismo de que él ha sido encon­trado digno para servir a Di-s.

“La recompensa” que menciona la mishná puede ser entendida también corno una referencia a los propios logros espirituales del hombre, tales como el amor y el temor a Di-s. Tal como la persona no debe enfocar la mira en las retribuciones materiales que recibirá por la observancia, del mismo modo no debe tener en mente los be­neficios espirituales que ésta le reportará, sino sólo servir a su Amo.

(Sijot Shabat Parshat Pinjas, 5737)

SINO SED CUAL SIRVIENTES QUE SIRVEN A SU AMO SIN EL PROPÓSITO DE RECIBIR RECOMPENSA —Hay otras versiones de esta mishná~ en las que figura “Sed cual sirvientes que sirven a su amo sin recibir recom­pensa”.

¿Cuál es la diferencia entre estas dos versiones? La ver­sión incluida por el Alter Rebe (Rabí Shneur Zalman de Liadí) en su sidur —“sin el propósito de… recompensa”— enfatiza que la persona sí recibirá recompensa por el ser­vicio a Di-s, pero que la gratificación no debe ser el foco de su atención (“sin el propósito de…). La otra versión en contraste, niega el concepto mismo de recompensa (“sin recibir ). Como solía decir el Alter Rebe’8: “No quiero Tu Gan Edén, ni quid-o Tu Mundo Venidero. Sólo Te quiero a Ti…”.

Aunque el Alter Rebe mismo era capaz de alcanzar este nivel de abnegación total, sabía que ello estaba más allá del alcance de la mayoría de la gente. Por lo tanto, al escoger el texto de Pirké Avot a ser incluido en el sidur —un texto para ser usado por toda la gente— eligió la primera versión.

(Sijot Shabat Parshat Pinjas, 5737)

QUE EL TEMOR DEL CIELO ESTÉ SOBRE VO­SOTROS — Nuestros Sabios cuentan que Antignós de Sojo tuvo dos discípulos de talento, Tzadok y Baitús. Cuando Antignós enseñó: “No seáis cual sirvientes que sir­ven a su amo para recibir recompensa”, se volvieron dis­gustados, comentando: “¿Es apropiado que un trabajador se esfuerce el día entero sin recibir recompensa alguna?”

Tzadok y Baitús iniciaron grupos separatistas que codi­ciaron la riqueza material y rechazaron el núcleo de la práctica judía espiritual. Al encontrarse con que no podían convencer a la mayoría de la gente para que rechazara la Torá, afirmaron ser fieles a ésta, pero que su único com­ponente de origen Divino era la Torá Escrita. La Torá Oral, argumentaron, era una invención humanazo.

Antignós reconoció que el error de sus discípulos surgió de una insuficiencia de irat shamáim, temor a Di-s. Por eso consideró necesario enfatizar la importancia de esta cuali­dad (“que el Temor del Cielo esté entre vosotros”) en relación a su dicho previo de no buscar recompensa.

(Sijot Shabat Parshat Nasó, 5742)


PIRKEI AVOT: CAPÍTULO 1 : MISHNÁ 7

MAL VECINO

Nitai De Arbel dijo: “ Mantente alejado de un mal vecino; no confraternices con el malvado…”
Aparentemente, Nitai de Arbel parece transmitir un mensaje elemental y redundante: aléjate de las malas personas.
En realidad, siendo que Pirkei Avot es la Etica de los Piadosos, en estas palabras se halla implícita una lección mucho más profunda. Un examen más cuidadoso de la fraseología nos proporcionará una visión completamente diferente.
Cuál es la diferencia entre un “mal vecino” y un “malvado”?. Y por qué uno debe ir tan lejos como para “distanciarse” del primero, mientras que, con respecto al segundo es suficiente con “evitar” alternar con él?.
“Mal vecino” significa exactamente eso: no se trata de una mala persona, sino de alguien cuya proximidad resulta negativa para tu persona. Puede tratarse de un individuo correcto, y que su trayectoria y conducta en la vida sea, para él, la adecuada; pero si para ti es destructiva pues tu nivel de capacidad de crecimiento espiritual es mayor y diferente, debes guardar distancia de él.
Por el otro lado, el “malvado” no es necesariamente un mal vecino si no se encuentra en una posición como para influir en ti. De él no necesitas ni corresponde que te distancies: por el contrario, debes acercártele y ayudarlo a mejorar, cuidándote de no acoplársele ni emular su conducta.
Paradójicamente, la “maldad” de tu prójimo es la mayor razón para preocuparte por él, procurando que se aferre a lo positivo que hay en ti, en la Torá y Mitzvot.

De una alocución del Rebe, 21 de Tamuz 5723, Beyond the letter of the law

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario