Veintitrés jueces

“Deberás designar jueces y policías en todas tus ciudades que Hashem, tu Elokim, te da para tus tribus. Ellos administrarán con rectitud la justicia del pueblo.” Deuteronomio 16:18

En las cortes de la Ley de la Torá que fueron establecidas por Moisés y siguen hasta hoy en día, los casos son escuchados por un tribunal (bet din) de tres jueces.

¿Por qué tres jueces? Porque, como el Talmud lo expresa: “No juzgarás solo, ya que nadie tiene la capacidad de hacerlo, sólo Di-s”. ¿Y por qué no dos? Porque la Torá nos ordena que “se juzgue de acuerdo a la mayoría”, por lo tanto, el bet din debe constar de un número impar de jueces, para que en caso de que haya algún desacuerdo entre ellos, siempre haya una mayoría de opinión. Por esto se requieren tres jueces.

Además del bet din de tres jueces, habían dos tipos de cortes de nivel mas elevado en el sistema judicial de la Torá:
a)”Sanhedrines Menores”, establecidos en las ciudades y distritos principales. Estos constaban de 23 jueces, y estaban autorizados para juzgar delitos de capital.
b) El “Gran Sanhedrin” de 71 jueces que se sentaban en una cámara en el patio del Templo Sagrado. El Gran Sanedrín era el tribunal más alto de la ley de la Torá.

Congregaciones de jueces
El Gran Sanhedrin fue creado después de la asamblea de 70 ancianos que Di-s instruyó a Moisés que convocara para que lo ayudara en el jurisdicción y el gobierno de Israel. Pero, ¿Por qué 23 jueces en otros Sanhedrines?
El Talmud explica que el requerimiento de 23 jueces es derivado de los siguientes versículos, que discuten el juicio de una persona que sin querer causó la muerte de otra persona:

La congregación (de jueces) debe juzgar entre el asesino y el vengador de la sangre, de acuerdo a estos juicios:
Y la congregación debe salvar al asesino de las manos del vengador de la sangre.
Y la congregación debe mandarlo a su ciudad de refugio.

En estos versículos, la Torá hace referencia a tres funciones de la corte:
a) “Juzgar” al acusado, e.j: tratar de establecer su culpabilidad
b) “Salvar” al acusado, e.j: tratar de establecer su inocencia.
c) Dictar el veredicto, y, si el acusado es encontrado culpable, la sentencia por la cual su rehabilitación se va a lograr. (En el caso de
una matanza sin querer, “mandarlo a su ciudad de refugio”).

En el Sanhedrin, los mismos jueces eran parte del “procesamiento” y “defensa”. Después de escuchar el testimonio de los testigos, los
jueces se dividían en dos grupos: aquellos inclinados en exonerar al acusado, y aquellos inclinados en encontrarlo culpable. Cada juez expresaba su punto de vista de la evidencia y trataba de convencerlos con su posición. Luego el Sanhedrín tenía que votar. Con la mayoría de uno (E.j: un voto de 12-11) era suficiente para exonerar al acusado, una mayoría de dos era requerida para condenar.

El los versos mencionados, la Torá hace referencia tres veces a los jueces como “congregación”, en conexión a cada una de las funciones, “juzgar”, “salvar” y condenar/sentenciar. En la Torá, la palabra “congregación” es entendido como un mínimo de 10 individuos. De este modo, en una corte autorizada en tratar casos capitales, deben haber suficientes jueces como para que haya por lo menos una congregación de “salvadores” y una congregación de “juzgadores”, y que la corte pueda condenar al acusado en tales circunstancias. Esto trae un total de 22 jueces. Para el caso en que haya 10 “salvadores”, tienen que haber por lo menos 12 “juzgadores” (10+2)para condenar. Y como una corte siempre debe tener un número impar de jueces, el “Sanedrín Menor” debía constar de por lo menos 23 jueces.

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