Efraim y Menashe

La bendición más famosa de un padre a un hijo se encuentra en la Parashá de esta semana: “Que Di-s te bendiga para que seas como Efraim y Menashe”. Iakov proclama que esta bendición sea el paradigma para las futuras generaciones. “Que con sus nombres todo Israel sea bendecido”.
Uno se pregunta por qué Iakov eligió una bendición para posteridad que está conectada con los nombres de sus nietos, y no sus hijos. Más aún, ¿por qué no bendecir a los judíos para que sean como él o sus Justos padres y abuelos?
Iakov, el gran profeta y patriarca del Pueblo Judío, vio todas las futuras generaciones, incluyendo la nuestra. Él vio los tiempos difíciles que tendríamos, en donde los modelos a seguir como él serían escasos, y las fuerzas de asimiliación se extenderían.
Haciendo referencia a los retos de nuestra generación, Iakov da ánimo a los padres: “Deben bendecir a sus hijos como mis propios nietos, Efraim y Menashe, quienes crecieron en la tierra de Egipto, expuestos a una cultura extraña. A pesar de ello, sin haber visto a su familia Judía hasta mucho más adelante en sus vidas, pudieron crecer creyentes a sus valores familiares y estilo de vida”.

Debido a las similitudes entre sus nietos y los hijos de nuestras generaciones, él da fuerzas a los padres de ahora para que bendigan a sus hijos y sigan el ejemplo de Efraim y Menashe. Iakov nos está afirmando que, a pesar de las grandes pruebas, nuestros hijos pueden exitosamente lograr una hermosa conexión con sus familias y tradiciones.

Por: Avraham Plotkin

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario