Metzora – “Expiar por el prójimo”

“Todo Israel son garantes los unos por los otros”…

“Y si es un pobre y su posibilidad no alcanza”(Vaikrá 14:21)

A continuación de que el metzorá (un ‘leproso’ -de acuerdo a la descripción bíblica) se curó de su lepra (tzaraat), concluyó los días de su aislamiento y está puro, debe traer una ofrenda- “el sacrificio del leproso”. Esta ofrenda varía de acuerdo a su nivel económico: si es rico, debe traer el sacrificio de un rico, y si es pobre y no tiene posibilidades ha de traer una ofrenda de un pobre- tal como la Torá lo detalla en nuestra Parshá1. La Torá también da la posibilidad que otro judío ofrende el sacrificio por el leproso en obligación de hacerlo. ¿Qué ocurre si un pobre asumió traer el sacrificio que corresponde a un rico o viceversa? Maimónides2 dictamina: “un rico que dijo ‘asumo la obligación de ofrendar la ofrenda que corresponde a este leproso’ y él mismo era un pobre- debe ofrendar la ofrenda de un rico, puesto que el que asume tiene la posibilidad’. Si un pobre dijo: ‘asumo la obligación de ofrendar el sacrificio que debe este leproso’, y el mismo era un rico- debe traer la ofrenda de un rico, puesto que prometió obligándose al sacrificio de un rico”.

¿Quién está en lugar de quién?
Esta ley requiere explicación: ¿quién asume la obligación no viene acaso a ocupar el lugar del leproso? Debería entonces definirse el tipo de ofrenda de acuerdo a la posibilidad del leproso, mientras que el nivel económico del que promete no tiene aquí relevancia alguna ¡¿por qué entonces dictamina Maimónides que si el que promete traer la ofrenda es un rico debe traer el sacrificio de un rico, aunque el propio leproso sea un pobre?!
Para entender el tema debemos antes profundizar sobre la misma posibilidad que brinda la Torá de ofrendar un sacrificio en lugar del prójimo: la obligación de ofrendar un sacrificio Jatat (“por el pecado”) o Asham (“por la culpa”) recae sobre quien pecó y requiere de expiación ¿Cómo puede venir otra persona y traer la ofrenda en su lugar?

Garantía recíproca
Aquí nos enseña la Torá una novedosa regla general, sobre la base del principio3 de “Todo Israel son garantes los unos por los otros”. En aras de la garantía total de un judío por su prójimo, puede uno traer la ofrenda que corresponde a su compañero, y con ello expiar por el pecado del prójimo.
Cuando el judío promete: “asumo la obligación de traer la ofrenda de este leproso”, con ello revela que en realidad él y el leproso conforman una misma entidad.
Esta unidad se refleja en el dictamen halájico mencionado: si el que promete es un rico, siendo que en este momento él mismo es el leproso y el rico -debe ofrendar el sacrificio del rico. Y si él es un pobre y el leproso es un rico, siendo que él esta unificado con el rico, recae sobre él la obligación de la ofrenda que debe el propio leproso.

La fortaleza de la unidad judía
Esta ley nos enseña hasta donde llega el alcance de la fuerza de la unidad judía. Por medio de la ofrenda que trae un judío puede expiarse a otro judío. ¡Y no es sólo en el caso cuando quien debe expiar es un pobre y no tiene la posibilidad de traer su sacrificio, sino incluso cuando se trata de un rico y quien asume el compromiso de traerlo en su lugar es un pobre -también entonces tiene el prójimo la fuerza de expiar por él!
Esto es posible debido a que todo Israel es cual un único cuerpo4. Cuando un miembro adolece de una falla- el defecto se siente en todos los órganos, en todos los judíos5, y cuando un miembro se fortalece, cuando un judío se inspira a traer una ofrenda por su compañero- se fortalece también el órgano enfermo, y se expía el pecado. Y hasta tal punto, que incluso si fuera un pobre, recibe las fuerzas del rico, para que pueda cumplir con su compromiso y traer la ofrenda con verdadera riqueza.

(Likutei Sijot Tomo 27 Pág 101)

Notas:
1.Vaikrá 14, 10-21, 22
2.Fin de leyes de Mejusarei Kapará (de la Mishná y Guemará Erjin 17 a y b)
3.Shvuot 39, fin de a, y ahí está indicado. Comentario de Rashi Vaikrá 26,37, y en varios lugares.
4. Ierushalmi Nedarim Cap. 9 Ley 4.
5.Véase Likutei Torá principio de Nitzavim

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