Ki Tavo -”Se camina en los caminos del creador”

“Y anduvieres en Sus caminos” (Devarim 28:9)

En nuestra Parshá figura un precepto especial “Y anduvieres en Sus caminos”1. El Altísimo ordena al hombre transitar por los caminos de Di-s. Y como el Rambam lo explica2: “Que nos ha ordenado [en este precepto] asemejarnos a El, elevado Sea, de acuerdo a nuestras posibilidades”. ¿Cómo puede asemejarse el hombre a Di-s? El Rambam lo detalla, basado en las palabras de los sabios talmúdicos3: “Tal como el Altísimo es llamado compasivo, así también tu se compasivo; Tal como el Altísimo es llamado misericordioso, así también se misericordioso”. Es decir, el precepto radica en que así como Hashem es compasivo y misericordioso, benevolente y visitador de enfermos se exige del hombre que adopte estas cualidades y transite por estos mismos caminos.

EN LA MEDIDA CORRECTA
Esto requiere explicación. Si ésta es la intención de este precepto, a simple vista hay aquí una duplicación innecesaria, ya que todas las cualidades mencionadas se encuentran incluidas en el mandato de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”4. A su vez, además de este precepto que es abarcativo de muchos, en la Torá hay innumerables preceptos que indican ayudar a través de préstamos sin costo, etc. ¿Cuál es entonces la necesidad de este precepto de “Andarás por Sus caminos”?2.
La respuesta es que en este mandato Di-s nos direcciona en cómo deben cumplirse estos preceptos. Es nuestro deber realizarlos de manera similar a como El mismo cumple con estos mandatos, y con la intención de asemejarnos a Él. Cuando el judío tiene presente cumplir estos preceptos con el objetivo de asemejarse al Altísimo, tiene asegurado que lo hará de la manera y en la medida correcta.

SIN EXTREMISMOS
En todos los preceptos relacionados con los sentimientos del corazón existe el peligro que estos sentimientos inclinen a la persona hacia el extremismo, aún tratándose de sentimientos positivos, como la compasión y la benevolencia, pueden estos causar un daño cuando se desbarrancan de la medida correcta. Alguien que actúa solo por el impulso del corazón, aunque por naturaleza sea poseedor de buenas cualidades, está propenso a equivocarse. El camino correcto5 es el que el Rambam califica como “El camino intermedio”, y es definido como el “camino de Di-s”. La persona que permanentemente tiene presente que debe asemejarse al Altísimo y cumple con los preceptos aún aquellos que tienen relación con su prójimo por ser éstos los caminos de Hashem –habrá de cumplir- los sin una pasión emocional desenfrenada, sino a partir del pensamiento y el análisis consiente, y así actuará correctamente y en la medida que corresponde.

EN MERITO AL ALMA
Pero aquí surge la pregunta ¿Cómo es posible pensar que un ser humano puede asemejarse a su Creador, y ni que hablar transitar por Sus caminos? Esto es posible gracias al alma, la neshamá, que hay en cada judío. Este alma es ‘una parte de Di-s de lo alto’ tal cual6, y de ella provienen las fuerzas del judío para asemejarse al Altísimo. Se exige del judío que despierte y revele la esencia de su alma, y entonces florecerán fuerzas Divinas infinitas ocultas en él, y así logrará transitar verdaderamente en los caminos de Hashem y elevarse progresivamente de éxito en éxito (espiritual), elevación tras elevación, hasta un nivel in- finitamente superior de aquel en donde se encontraba previamente, hasta alcanzar la elevación que tendrá lugar con la verdadera y completa redención a cargo del Mashíaj Tzidkeinu.

(LIkuTEI SIjOT TOMO 34, Pág. 153)
NOTA: 1- Devarim 28:9; 2- Sefer Hamitzvot (Mitzvá 8); 3- Sifri sobre el ver- sículo; 4- Vaikrá 19:18; 5- Rambam Hala- jot Deot Cáp. 1 halajá y próx. y 6- Sefer Hamitzvot (Mitzvá 6)

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