Ekev – “La tecnología al servicio de la divinidad”

“Y vuestro pecado, que hicisteis el becerro”... (Devarim 9:21)

En la Parshá de esta semana, Moshé relata lo ocurrido con el pecado del becerro, consecuencia de la cual estuvo forzado a quebrar las primeras Tablas. A continuación Di-s le dijo: “Talla para ti dos tablas de piedra como las primeras… y escribiré sobre las tablas las cosas que estuvieron sobre las primeras tablas que quebraste”. Acto seguido el Altísimo instruyó además al Pueblo de Israel a erigirle un Santuario, “para que todas las naciones sepan que les fue perdonado el pecado del becerro”.Nuestros Sabios Z”L dicen, que una de las causas que llevaron al pueblo de Israel a cometer un pecado tan grave fue la abundante cantidad de oro que obraba en su poder, lo que les hizo perder la cabeza e ir contra la Voluntad de su Hacedor. Podría suponerse, que siendo que el oro les hizo caer tanto, a partir de ahora impondría Hashem restricciones sobre la utilización del oro. Sin embargo, en la práctica vemos todo lo contrario: el primer material utilizado para la construcción del Santuario- el cual fue ordenado erigirse como expresión de que fue expiado el pecado del becerro fue justamente ¡el oro¡

EL OBJETIVO DEL ORO

Nuestros Sabios Z”L nos enseñan, además que: “el mundo no merecía hacer uso del oro ¿y por qué fue creado? Para el Santuario y para el Sagrado Templo”. Es decir que el objetivo principal para el cual fue creado el oro, es el Santuario y el Templo, y una vez que ya fue creado con ese destino se le dio a los hombres la posibilidad de hacer uso del oro también con objetivos mundanos.En este enunciado se refleja el principio de que toda cosa que existe en el mundo está destinado a ser un instrumento de la verdad Divina. En las palabras de la Mishná: “Todo lo que creó el Altísimo en Su mundo, no lo creó sino para Su Gloria”.

SE DIO LIBRE ALBEDRÍO

Sólo que Hashem le concedió al hombre la posibilidad de elegir libremente, lo que le permite darle a la creación el uso debido y de acuerdo a los objetivos para los cuales fue creado, o- Di-s libre- utilizar mal las cosas, e incluso para objetivos totalmente opuestos, como ser, por ejemplo, utilizar el oro, que fue creado para el Sagrado Templo, ¡para la idolatría! Sin embargo, incluso la utilización de los elementos para el mal, no altera el objetivo original para el cual fueron creados por Di-s, ya que el Altísimo no precisa destruir a Su mundo “por causa de los necios”.En realidad incluso la misma posibilidad de poder hacer uso de la creación para el mal tiene como objetivo final aumentar “la Gloria” de Hashem. La explicación de ello es que la naturaleza humana es que cuando se enfrenta con oposición y perturbaciones, esto causa que se despierte en uno fuerzas interiores ocultas, y entonces se genera un incremento y un fortalecimiento del vigor que se tiene en el Servicio al Creador.

UTILIZACIÓN CORRECTA

Este principio es aplicable, no sólo a lo que fue creado en los seis días del Génesis, sino también a los instrumentos y desarrollos tecnológicos que fueron descubiertos posteriormente por el hombre. También esta posibilidad fue creada por Di-s, y también sobre ella fue dicho: “no lo creó sino para Su Gloria”. Por lo tanto, es claro que el verdadero objetivo y la intención original de todos estos descubrimientos es aumentar la Gloria de Di-s.El hecho de que hay quienes utilizan estos instrumentos con objetivos negativos no disminuye su propósito original. Por el contrario, cuando uno pudo utilizar estos elementos para difundir la Torá- ahí es que los lleva a su objetivo y perfección inicial, para la cual fueron creados.

(Sefer Hasijot 5748, Tomo II, Pág 593)

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