Naso-”¿Quién puede ocultarse de Di-s?”

La Parshá habla de la mujer “Sotá”, que se desvía de la conducta moral y del pudor.


“Todo hombre si se desviara su esposa” (Bamidbar 5:12)

Se trata específicamente de una mujer cuyo marido le advirtió “no te escondas con fulano” y ella desoyó la prohibición. Es sabido que marido y mujer en el plano terrenal simbolizan al Altísimo (el hombre) y al pueblo de Israel (la mujer)1, en el plano celestial. De ello se desprende, que las leyes en el caso de la mujer “Sotá” (descarriada) también existen en la dimensión de la relación entre Israel y Di-s.
Tal cual como el marido advierte a su mujer, así también lo hace Di-s con la congregación de Israel, advirtiendo a cada judío en forma personal, en singular: “No poseerás otros dioses en Mi presencia”2- no te esconderás con otro Di-s -tal cual la advertencia del marido y la mujer.

El orgullo oculta
Sólo que esta advertencia no es clara ¿Cómo es posible esconderse de Di-s, cuya Gloria llena la totalidad de la Tierra? Ya está escrito: “¿Si se ocultara un hombre en un escondite y Yo no lo veré?”, y también “no hay lugar libre de Él”4. ¿Cómo puede entonces existir una situación de “esconderse” del Altísimo?
Existe una posibilidad: cuando un judío es orgulloso. Sobre él declara Di-s5: “Yo y él no podemos convivir”. Di-s no se encuentra con el orgulloso, y por así decirlo, incluso no lo ve. Como el Baal Shem Tov interpreta el versículo mencionado en los términos de: “si acaso se ocultara un hombre en un escondite y yo-¡no lo veré!” Si el hombre- siente su yo, su ego, orgullo, entonces no lo veré, el Altísimo, por así decirlo, no lo ve.

Letras grabadas
¿Qué se hace entonces en una situación como ésta? Peguémosle una mirada a la ley de la “Sotá”: el Talmud (Jerosolimitano)6 dice, que si el marido perdonó la advertencia, perdona a la mujer “mientras que no se haya borrado el escrito del rollo” (que se escribe, se sumerge en agua y luego se da beber de ella a la mujer). O sea que si el judío está en un estado donde aún “no se borró el rollo”, le será suficiente con el perdón Divino.
Analicemos el concepto de borrar y así sabremos cómo asegurar que no haya posibilidad de borrón. El borrón quita las letras del pergamino, y con ello revela, que incluso antes, las letras y el rollo eran dos elementos independientes (tinta y pergamino), por ello pudieron separarse (borrarse). Si antes hubieran constituido una sola unidad no hubiera sido posible separarlos.
A diferencia de ello, la letra grabada constituye una misma entidad con la piedra sobre la cual está grabada, por lo que es imposible separarlos de la piedra (sin destruirla).

El arrepentimiento ayuda
Esta es entonces la sugerencia: Convertirse en letra grabada, que es una unidad con la piedra, y no ser cual la letra escrita, que puede separarse del pergamino. Esto significa que el vínculo con la Torá debe ser uniéndose absolutamente a ella, hasta que sea imposible “borrar” sus letras de la persona.
En ese caso, aunque se introduzca en el hombre un sentimiento de orgullo, el perdón Divino ayudará, puesto que El es “grande para perdonar”.
Pero “si se borró el rollo”, si la Torá y el judío son dos entes separados, entonces el orgullo separará de verdad entre el judío y Di-s. Entonces deberá actuar como la mujer “Sotá” que traía una ofrenda de cebada, alimento del animal 7. Deberá percatarse de que él es “un pobre de conciencia”8, cual el animal que no posee conciencia, y deberá despertar la auto-anulación interna hacia el Altísimo. Entonces “en el lugar que están parados los arrepentidos, los justos perfectos no pueden pararse ahí”9

(Likutei Sijot tomo 4, Pág. 1032)

Notas: 1.Likutei Sijot tomo 3, Pág. 984 2. Shemot 20:3 3.Irmiahu 23, 24 4.Tikunei Zohar 5.Sotá 5,1 6.Sanhedrín 8:6 7.Sotá 14:1 8.Nedarim 41,1 9.Brajot 34,2

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