Respeto a los padres

Di-s nos ordena en los diez mandamientos: “Respetarás a tu padre y a tu madre”, vemos que es un precepto de la Torá la de respetar y honrar a nuestros progenitores. La Mitzvá es tan grande e importante que escribieron los sabios: “Cuando honramos a nuestros padres, Di-s nos considera como si lo respetáramos a El mismo y nos privilegia con Su presencia. Esto se entiende ya  que como mencionamos en números anteriores, en la creación de cada individuo participan tres socios, los padres y Di-s.
¿Cómo debe ser el respeto?: debemos servirlos y atenderlos. No sentarse en su lugar fijo, no interrumpirlos en medio de que están hablando y no contradecirlos.
Este mandamiento de ningún modo nos exige como hijos, el deber de cumplir con todo lo que ellos nos pidan, por ejemplo: si queremos viajar a estudiar Torá o casarnos con quien consideramos la pareja apropiada, no tenemos obligación de obedecer. Lo mismo si queremos perdonar a quien nos ofendió y nuestros padres nos instan a no hacerlo, aun así debemos perdonar. Lo mismo se aplica cuando queremos desarrollar alguna actividad comercial o cumplir con alguno de los mandamientos de la Torá.
Respecto a la grandeza de esta mitzvá el Talmud relata sobre un individuo que tuvo una oferta comercial importante y por no despertar a su padre que en ese momento estaba durmiendo sustrayendo las llaves del negocio que se hallaban debajo de la almohada, perdió la venta. No obstante al otro año HaShem lo recompensó con una venta diez veces mayor.

por el Rab. Iosef   Feiguelstock

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