Respeto a los objetos sagrados

Todo objeto sagrado, (aun aquel que no lleve escrito el nombre de Di-s); como por ejemplo un Talit, Lulav, estuche de los Tefilín, la vestimenta del Sefer Torá, etc. no pueden ser arrojados a la basura ni ser abandonados en lugares no honrosos cuando se desea descartarlos, ya que una ves que fueron usados adquirieron santidad. Lo que se puede hacer con ellos es destruirlos pero en forma honorable, como por ejemplo con el Lulav, una ves que pasó Sucot se lo conserva hasta Pesaj y se lo utiliza para encender el fuego con el que quemamos el Jametz.

El motivo de esto es, que todo lo creado por Di-s en este mundo puede ser utilizado tanto para algo bueno como para algo malo, no obstante por encima de ellos podemos hacer algo superior, santificarlo. Cuando nosotros utilizamos algo para la santidad, esta se revela en el objeto dado que por su intermedio cumplimos el deseo Divino, por eso no debe ser despreciado sino debe ser respetado.

por el Rab. Iosef  Feiguelstock

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