Ahavat Israel VI

En el número anterior mencionamos que nos está prohibido difamar al prójimo, no obstante en ciertas situaciones, sí nos está permitido decir la verdad sobre él.
En caso de que una persona esté conociendo a alguien con la que tiene intenciones de formalizar su relación o, quien para un negocio está tratando con un posible socio o empleado y nos pide referencias sobre la otra persona, si es honesta etc. podemos responder la verdad sólo si sabemos la información directamente y no tenemos dudas de que es correcta y no fue escuchada de terceros. Otra condición que debemos cuidar es la de no ampliar ni exagerar con nuestra opinión al respecto. Por último debemos pedirle que guarde el secreto ya que no le está permitido difamarlo. Esto si está permitido ya que el mismo amor que debemos implementar para no difamar a nuestro prójimo, debemos también tenerlo para defenderlo en el caso de que nuestra información lo pueda ayudar a evitar tomar una decisión equivocada.
Vemos que si bien preservar la intimidad de nuestro prójimo es de vital importancia, lo es también que dos personas que por diferentes motivos desean formar una sociedad estén debidamente informadas, para que ésta se realice de la mejor forma ya que de lo contrario se estaría perjudicando a ambas partes.

por el Rab. Iosef  Feigelstock

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