Esperando al Mashíaj

Las tres semanas que van del 17 de Tamuz hasta el 9 de Av, son tres semanas en las que nos encontramos de duelo por la destrucción del Beit Hamikdash que culminó con el exilio del pueblo de Israel. Es muy importante reflexionar sobre esta situación (el exilio) y pedir de Hashem que nos mande al Mashíaj. Tal como ocurriese en el primer exilio en Egipto, Hashem no mandó al salvador (Moshé Rabenu) hasta que el pueblo mismo clamó por la salvación, como está escrito en (Shmot 2:23 y 24).

Por este motivo nos enseñaron que en la Amidá pidamos por la venida del Mashíaj “Haz sonar el gran shofar para nuestra libertad… y recógenos de los cuatro rincones del mundo a nuestra tierra…” “Regresa con misericordia a Jerusalem, Tu ciudad… y reconstrúyela pronto en nuestros días…” “Haz que el vástago de David, Tu servidor florezca rápidamente, e incrementa su poder mediante Tu salvación, pues a tu salvación ansiamos todo el día…” “Que nuestros ojos vean Tu retorno a Tzión…” y concluimos con “sea Tu voluntad… que se reconstruya el Bet Hamikdash pronto en nuestros días”. En el día 9 de Av los Sabios instituyeron una plegaria adicional en el rezo de minjá que dice: “Consuela Hashem a quien está de duelo por Tzión y Jerusalem … Por eso Tzión llora amargamente y Jerusalem eleva su voz: ¡Oh mi corazón, mi corazón se quebranta por sus acecinados! … Pues Tu Hashem, la consumiste con fuego y con fuego Tu has de reconstruirla, como fue dicho: Yo seré para ella dice Hashem, un muro de fuego de rededor y Yo seré para gloria en su medio (Zejari 2:9)”

Aunque nuestros sabios nos cuentan que el tercer Bet Hamikdash será construido por Hashem como decimos en los rezos: “… el Santuario, Hashem, que Tus manos han establecido” (Shmot 15:17) No obstante también será determinante la participación del hombre.

Llamado del Rebe de Lubavitch
En estos días es menester incrementar la observancia del versículo “Tzión será redimida con Ley (mishpat), y quienes retornen a ella lo harán mediante la caridad (tzedaká)”, ampliando nuestros actos de caridad y estudio de la Torá. Es particularmente importante dedicarse a aquellos segmentos de la Torá que tratan de la Redención y la construcción del Gran Templo, mediante lo cual “Yo -dice Di-s- se lo consideraré como si estuvieran abocados a la construcción del Templo”.
El estudio de estos temas debe ser, en nuestros días, con mayor entusiasmo, dado que nos encontramos en los umbrales de la perfecta y genuina Redención, por lo que es importante estudiar los temas vinculados al Gran Templo, que pronto será una realidad palpable, con la venida de nuestro justo Mashíaj.

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