Tu BiShvat

El día 15 del mes de Shevat, más conocido como Tu Bishvat, es uno de los cuatro días en el año que la Mishná (Rosh Hashaná 1:1) ha llamado “Rosh Hashaná”, es decir: comienzo de año. Cada uno de estos días representa el comienzo del año respecto de un tema específico.

¿Qué es Tu BiShvat?

Al comenzar el Tratado de Rosh Hashaná, la Mishná nos enseña que el 1 de Nisán es el Rosh Hashaná respecto de los reyes y las fiestas, el 1 de Elul es el Rosh Hashaná respecto del diezmo de los animales, el 1 de Tishreí es el Rosh Hashaná respecto de la cuenta de los años, y el 15 de Shevat es el Rosh Hashaná de los árboles.

El Talmud (Rosh Hashaná 14a) nos explica que el día quince de Shevat fue designado como el límite entre un año y otro respecto de los frutos de los árboles, porque generalmente hasta esta fecha ya han caído la mayoría de las lluvias del año y al llenarse los árboles de savia, comienzan a crecer los nuevos frutos en los árboles.

Además, el Talmud Ierushalmi (Rosh Hashaná 1:2) nos dice que los frutos que crecerán después del 15 de Shevat son considerados producto del nuevo año, pues hasta este día los frutos crecieron gracias a las lluvias del año anterior, pero a partir de esta fecha crecerán por efecto de las lluvias de este año.

Leyes y Costumbres de Tu Bishvat

A pesar de ser llamado Rosh Hashaná, en Tu Bishvat no está prohibida la realización de trabajos, y tampoco existe en él la obligación de comer una comida festiva. Además no hay rezos especiales para esta fecha.

Sin embargo, por cuanto que Tu Bishvat es llamado “Rosh Hashaná”, rigen en él algunas leyes relacionadas con las leyes de los días de fiesta: en él está prohibido ayunar y también está prohibido decir los tajanunim (pedidos de perdón) en los rezos de shajarit y minjá.

En Tu Bishvat se acostumbra comer frutos de los árboles (si es posible, que crecieron en la tierra de Israel), y especialmente los frutos que fueron recordados en el versículo de la Torá que alaba a la tierra de Israel: “Tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granadas, tierra de olivos y de miel (de dátiles)” (Devarim 8:8).

por el Rab. Iosef  Feiguelstock

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