Mudanza

¿QUÉ DEBEMOS TENER PRESENTE A LA HORA DE MUDARNOS?

Si la vivienda a la que nos estamos mudando es propia, entonces no bien se encuentra lista para habitarla, debemos analizar cuántas Mezuzot serán necesarias y las colocaremos recitando la correspondiente bendición.

No obstante, si la propiedad a la que nos estamos mudando es alquilada, entonces el proceder será distinto. Ya que la ley indica que recién luego de 30 días comienza la obligación de colocar las Mezuzot. El Rebe de Lubavitch aconsejó que para no dejar la casa tanto tiempo sin Mezuzot, las coloquemos igualmente al entrar por primera vez, pero sin recitar la bendición. Cuando se cumplen los 30 días, tomaremos una de las Mezuzot y la enviaremos a revisar o colocaremos una mejor en su lugar y entonces recitaremos la bendición. Cabe aclarar que la ley de quien alquila se aplica solamente fuera de la Tierra de Israel.

Una antigua costumbre consiste en entrar a la vivienda cuando lo hacemos para habitarla, muñidos de pan y sal. A esta costumbre el Rebe indicó agregar también el entrar con los siguientes libros: Tania, Jumash (Torá), Tehilim (Salmos) y Sidur.
Una vez que ya estamos viviendo en la nueva propiedad, debemos hacer una reunión con nuestros amigos en honor a la casa que inauguramos. En Jabad la costumbre es la de ofrecer un Farbrenguen (reunión jasídica).

Es importante aclarar que en el caso de ‘comprar’, cuando nos encontramos con el escribano firmando la escritura debemos recitar la bendición de Sheejianu (Sidur Pág. 107) siempre y cuando no estamos hipotecando la propiedad y que también la adquirió un individuo para su provecho personal. Pero de haber sido adquirida en sociedad (esposa, hermanos, padres, etc.) debemos en su lugar recitarse la bendición de ‘Hatov veHametiv’ (idem).

por el Rab. Iosef  Feigelstock

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