La salud V

Una medida muy importante que debemos tener en cuenta a la hora de irnos a dormir es no hacerlo con hambre ni recién comidos, sólo después de dos o tres horas de haber cenado. Es importante que durmamos con la cabeza ligeramente elevada por sobre el resto del cuerpo. No es bueno dormir acostado boca arriba ni boca abajo, lo correcto es comenzar recostados hacia la izquierda y al final de la noche sobre el lado derecho. De este modo el hígado se apoya sobre el estomago y mejora la digestión. Luego de unas horas, cuando ya finalizó la digestión, recostarse sobre la derecha permite que el estomago quede sobre el hígado y este funcionara mejor. Debemos tratar de descansar de 6 a 8 horas, cada uno según su organismo. El momento adecuado para dormir es a la noche. Hacerlo durante el día no es bueno, sólo para aquellos que ya están acostumbrados.

Para cuidar la visión, debemos evitar de pasar de ambientes muy oscuros a otros muy luminosos y viceversa repentinamente. Debemos tratar de hacerlo gradualmente para que los ojos se vayan acostumbrando. Es por este motivo que Di-s hizo que la transición entre el día y la noche sea gradual y no repentina. Tampoco es bueno leer o esforzar la vista durante el anochecer o con luz tenue. El humo y los gases del azufre, polvo y viento son perjudiciales para la vista, lo mismo el exceso de lágrimas.

por el Rab. Iosef  Feigelstock

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