Eutanasia

Debemos tratar de hacer todo lo que humanamente sea posible para salvar una vida. El dolor no es motivo para justificar desconectar a un enfermo terminal de las máquinas que lo mantienen con vida, ya que es Di-s quien decide a quien y cuando dar la vida y El mismo es quien decide a quien y cuando quitarla. Por este motivo no debemos intervenir y determinar quien deba vivir y quien no. Aquel que decide cometer suicidio, Di-s nos libre, aunque seguramente atraviesa por un enorme dolor que lo aqueja, no obstante no sólo que no tiene justificado el suicidarse sino que le está prohibido.

Con aquel que se halla agonizando, si bien no necesariamente debamos prolongar su situación, no obstante de ningún modo debemos privarle de aire, alimento y bebida.

Respecto de un feto la Torá lo considera como un ser humano vivo y por lo tanto su aborto es considerado homicidio y está permitido en aquellos casos que según la Torá el homicidio si está permitido.

En cada situación se debe consultar con un rabino competente.

Si bien mencionamos que el suicidio está prohibido, no obstante aquel que se expone a un peligro para salvar al prójimo tiene obligación de intentarlo siempre que el peligro sea moderado. No obstante aquellos que se enfrenten a un peligro medio tienen permitido si así lo quieren acudir al socorro. Pero si el peligro definitivamente es alto, tiene prohibido intentarlo. Por ejemplo si una persona se está ahogando en la pileta, si uno es salvavidas debe salvarlo mientras que si no lo es, es opcional.

Quien maneja irresponsablemente (moto sin casco, o a alta velocidad, cruzar en rojo etc.) está poniendo su vida y la de los demás en riesgo y es considerado por la ley como un suicida.

por el Rab. Iosef  Feigelstock

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