Cuatro Sistemas de Práctica Médica

El siguiente es un breve extracto de los cuatro sistemas básicos de la práctica médica contemporánea, viéndolos aquí correspondiendo a las cuatro letras del Nombre de Di-s:

  1. Iud: Homeopatía
    El principio que está detrás de este sistema es conocido como la “ley de los semejantes”, donde paradójicamente uno usa como remedio la misma enfermedad o algo similar a ella. Este principio, ampliamente conocido para la humanidad, encuentra su expresión explícita en el idioma de los sabios como curar a través de “semejante por semejante”. Además, enseñan nuestros sabios que este es el método empleado por Di-s Mismo, quien cura (“endulza”) “amargura con amargura”. “Semejante por semejante” implica que la cura está en la propia enfermedad, la enfermedad es una mera “cáscara” de maldad exterior ocultando en su interior una semilla de bien. Esta profundización, de inspiración Divina, dentro de la naturaleza de la realidad en general y de la condición humana en particular, corresponde a la sabiduría investida en el punto de la
    iud del Nombre de Di-s.
  2. Hei: Alopatía (medicina convencional).
    Este sistema se basa en la lógica y la razón que indica que el camino para luchar contra la enfermedad es usar una fuerza opuesta que enfrente a la enfermedad directamente. La inteligencia humana procede entonces a emplear métodos científicos para extraer sustancias químicas de la naturaleza, cuyas propiedades son las de contrarrestar los síntomas de una enfermedad dada. El estado patológico inicial del paciente es visto como algo “dado”, que debe ser enfrentado con productos hechos por el hombre que tengan una naturaleza opuesta a la de la enfermedad. La hipótesis es que un estado dado inicial es “incorrecto” (es decir “enfermo”) y debe ser corregido por una línea de razonamiento opuesta, como está expresado por la frase talmúdica: “¡lo muy opuesto es lo que tiene más sentido!”. La práctica médica convencional está basada en el patrón general de lógica y razonamiento innato en la mente humana (en contraste con la visión de inspiración Divina) que corresponde en Kabalá a la primera hei del Nombre de Di-s.
  3. Vav: Osteopatía (quiropraxia).
    De acuerdo con este sistema, el cuerpo es rectificado sin ninguna intervención medicinal, sólo por las manos del médico que realinea el cuerpo llevándolo a un estado adecuado. Incluyendo tratamientos tales como acupuntura y acupresión, la osteopatía trata los músculos (el sistema fisiológico que corresponde a
    tiferet) y más profundo aún, penetra en el sistema nervioso (que corresponde a daat) por medio del tratamiento de la columna vertebral. Tiferet -el torso, que corresponde a la vav del Nombre de Di-s- significa “belleza”, en las palabras del Zohar: “belleza [tiferet] es el cuerpo”. Un cuerpo bello es “derecho” o “erguido” (el objetivo del quiropráctico). La Kabalá se refiere a daat como el alma de tiferet, indicando que el sistema nervioso (daat) yace en el centro del sistema muscular (tiferet). En la forma de la letra vav, la iud en la parte superior de la vav alude a daat (el sistema nervioso), mientras que la extensión derecha de la vav misma representa a tiferet (el torso y el sistema muscular).
  4. Hei: Naturopatía
    Este sistema de curar a través de hierbas y otros recursos tomados directamente de la naturaleza, refleja la creencia de que Di-s, el Creador, provee seguramente una cura, en Su creación de la naturaleza misma, antes de que haga posible la existencia de una enfermedad. Por eso, debe haber algo en nuestro mundo que pueda servir como una cura natural, algo que no requiera la manipulación humana para alterar su estado. Esta lógica, que refleja una apreciación profunda del gran potencial latente inherente en la tierra, está insinuada en el versículo de los Salmos que declara: “la Verdad brotará de la tierra”. La “Verdad”, en Kabalá, es el máximo poder curativo, que abarca incluso la resurrección desde la muerte. Por otra parte, la efectividad del método natural de curar en un ser humano es sugerido por otro versículo que encontramos en Deuteronomio: “el hombre es un árbol del campo”, dando a entender nuestra conexión esencial con la naturaleza y el poder natural de sanar nuestros males. Además de los remedios vegetales, la naturopatía reconoce y enfatiza la importancia una dieta y nutrición apropiadas, ejercicios físicos y un estilo de vida saludable en general. La hei final del Nombre de Di-s hace referencia al nivel de Divinidad inherente en la propia naturaleza, el poder curativo contenido dentro de cada ser creado (tanto para sanarse a si mismo como a los demás).

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