El personal de la sinagoga

EL RABINO

* El rabino (o rav, como es llamado en hebreo) es el guía espiritual de la comunidad. Su ordenación religiosa se denomina semijá. La rigurosa preparación para el desempeño de sus funciones, sus profundos conocimientos de la Tora, del Talmud y de los Códigos de la Ley y su fe y devoción personales son la base de su autoridad, que la comunidad tradicionalista reconoce, acepta y respeta.

*El Rabino no debe limitarse a enseñar la Tora y el modo de vida judío por medio de palabras solamente, sino también con su ejemplo personal. No sólo debe enseñar judaísmo y servir de rector a las instituciones religiosas del judaísmo, sino que debe reflejar personalmente los valores y los caminos de la fe que desea infundir en los demás.

*Debido a que la Tora confiere autoridad al jefe espiritual para actuar como juez en las cuestiones religiosas que se le presenten, en tal calidad el rabino debe poseer la experiencia legal que requieren esos poderes de asumir y dictar una decisión. El mismo debe ser leal y fiel a esa ley y cumplir devotamente con los axiomas de la fe con los principios ligados a dichos axiomas.

EL  JAZÁN (CANTOR LITÚRGICO)

*El cantor litúrgico (o Jazán,\ como se le llama en hebreo) desempeña el papel de emisario de la congregación (sheliaj tzibur). Es el que representa a la congregación y la conduce en sus oraciones frente al Todopoderoso. En congregaciones más grandes o más ricas, el cargo de cantor debiera ser de tiempo completo. Aunque generalmente es responsable de la conducción del principal servicio de oraciones del Shabat y de todos los servicios de las festividades, puede tener otras obligaciones relacionadas con los programas corales y de música de la sinagoga y de la escuela religiosa. Además se le convoca para asistir al rabino a oficiar en casamientos y funerales, donde el canto vocal apropiado contribuye grandemente a los servicios. Según las necesidades de la congregación, existen deberes y responsabilidades en otros ámbitos del trabajo sinagogal y de la educación religiosa que el cantor litúrgico puede ser llamado a cumplir si posee las calificaciones necesarias. Sin embargo, en los servicios cotidianos y en las ocasiones en que el cantor litúrgico está ausente, un miembro calificado de la congregación puede ser llamado para que se desempeñe como sheliaj tzibur.

*En las congregaciones más pequeñas, donde no hay un cantor litúrgico oficial contratado, se convoca a los miembros calificados de la congregación para conducir los servicios. En el judaísmo, cualquier lego que posea una base educacional judaica y mérito religioso (y todo judío debiera tenerlo), puede tener el privilegio de conducir todas las partes del servicio religioso.

*La ley Judía establece las calificaciones que se esperan de la persona que actúa como sheliaj tzibur permanente o como jazán de la congregación:

•  Debe ser una persona adecuada y meritoria, cuya   reputación no esté manchada por ninguna falta religiosa o moral. Una persona que haya cometido transgresiones religiosas o morales está descalificada para este puesto y no ha de ser designada para el mismo.

•  Debe ser una persona modesta y aceptable para la congregación desde el punto de vista de sus cualidades personales. Después de todo, él los habrá de representar ante el Señor y ellos deben estar de acuerdo con esa representación.

•   Debe poseer una voz agradable, grata al oído. Esto no sólo hace que la experiencia de la oración sea más placentera para los creyentes, sino que se considera como una expresión de honra al Señor. Cuando una persona inadecuada o no meritoria es admitida para que actúe como sheliaj tzibur solamente en razón a su voz agradable, sus plegarias son consideradas por nuestra tradición religiosa como inaceptables para el Santo, Bendito Sea. De hecho es considerado como una abominación. “Los que hacen esto, apartan el bien de Israel” (Mishná Berurá:  12 sobre Ora] Jaim 53:4).

•  El cantor litúrgico debe ser una persona que entienda cabalmente lo que está diciendo. Debe conocer perfectamente el significado de las oraciones hebreas y poseer la fe necesaria para recitarlas con toda sinceridad y devoción.

•  No debe ser una persona torpe o tonta, sino alguien que pueda tratar un asunto en forma inteligente y participar en las cuestiones comunitarias.

•  Debe estar bien versado en las distintas melodías y en las tonadas adecuadas a los diversos servicios de oraciones. En el pasado una persona obtenía esa instrucción en forma autodidacta o como aprendiz de un jazán conocido. En nuestros días existen institutos que proporcionan esa preparación para oficiar como cantor litúrgico.

El tener cultura musical y buena voz es muy valioso para si jazán contemporáneo y realza su nivel y sus calificaciones profesionales.

*Si no se puede encontrar una persona que reúna todas esas cualidades, debe elegirse la que posea mayor sabiduría y buenas obras.

Si se debe elegir entre una persona mayor no instruida que tenga una voz agradable, o un joven de trece años que entiende las oraciones que está recitando pero cuya voz no es agradable, debe preferirse al joven.

*No debe elegirse una persona como shaliaj tzibur permanente a menos que haya alcanzado un nivel de madurez equivalente a los dieciocho años. Es una cuestión de respeto por la comunidad. Se considera a la madurez como una ventaja para desempañar ese papel, pero una congregación puede renunciar a este requisito si considera adecuado hacerlo. Si se trata solamente de una oración ocasional, cualquier persona que haya cumplido la edad de trece años puede oficiar.

*Un jazán que prolonga indebidamente el servicio, no actúa en forma adecuada, porque impone una carga excesiva sobre la congregación.

EL SHAMASH (CONSERJE)

*El conserje (o shamash, como se llama en hebreo) es un funcionario religioso que desempeña diversas funciones en una sinagoga. Generalmente tiene a su cargo la preparación de los servicios diarios, el cuidado y mantenimiento de los elementos rituales de la sinagoga: los libros de rezos, las Biblias, los Rollos de la Ley, etc. A menudo actúa también como lector de la Tora’ (baal koré), o como substituto del cantor litúrgico. Trabaja con el rabino y le asiste de muchas maneras. Aunque no existen exigencias religiosas formales para la persona que actúa en estas funciones, ni tampoco se le exige una instrucción más allá de la de un judío bien educado, el shamash debe ser una persona piadosa y reflejar un buen nivel de educación judía. Cuando mejor sea su base de estudios judaicos y más competente sea en sus diversas funciones religiosas, más útil será en el servicio de una congregación y más variadas las tareas y responsabilidades que se ¡e asignarán.

EL GABÁI

Los términos gabái y parnés se aplicaron tradicionalmente al dirigente laico de una comunidad religiosa judía. En nuestros días el presidente y los otros funcionarios laicos de una congregación, desempeñan esas funciones. Asistidos por la Comisión Directiva recae sobre ellos la principal responsabilidad por el mantenimiento financiero de la sinagoga, por el establecimiento de su política administrativa y por la conducción de los asuntos generales de la congregación.

Extraído de “El Ser judío” de Rabi Hayim Halevy Donin

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