¿Quién inventó la Sinagoga?

PREGUNTA:
He oído decir que no hay mención alguna de la Sinagoga en la Torá. Entonces: ¿dónde y cuándo se originó? ¡Es difícil imaginar al “judaísmo” (por lo menos como lo conocemos hoy) sin las Sinagogas!
RESPUESTA:
De hecho, no hay ninguna mención de la Sinagoga en la “Torá Escrita” (es decir, los Cinco Libros de Moisés). La institución de la Sinagoga es posterior, de origen Rabínico1.
El propósito de la Sinagoga es proporcionar un sitio para facilitar y reforzar la obligación Bíblica de  la Tefilá (Plegaria) agregando un elemento comunal.
Desde los tiempos de Moisés hasta la restauración del Segundo Templo, cumplíamos con la obligación de orar diariamente componiendo nuestras propias oraciones, y rezando privadamente.
También hacíamos peregrinaciones a Jerusalem, para experimentar los servicios públicos que se realizaban en el Sagrado Templo (Beit HaMikdash).
Después de la restauración del Segundo Templo (352 a.e.c), la Gran Asamblea2 liderada por Ezra instituyó el Kadish, Kedushá, Barjú y el resto del servicio comunal regularizado (requiriendo la participación de un minián o quórum de diez) así como la obligación de los individuos de participar en estos servicios.
Entonces se levantaron tanto en Israel y diferentes lugares de la Diaspora3 sitios para orar comunalmente. Así nació el “Lugar de Reunión” -Beit Keneset en hebreo- y “Sinagoga” en griego.
La experiencia primaria de culto pública seguía siendo el peregrinaje a Jerusalem para participar e  inspirarse por el servicio del Templo.
Cuando los romanos destruyeron el Segundo Templo en el año 68 (e.c), el único lugar para el culto público siguió siendo la Sinagoga, que entonces adquirió aumentada importancia, como el centro de vida comunal judía.
El enfoque primario del Judaísmo, sin embargo, siempre ha sido la vida de cada individuo y su hogar y familia, vivida dentro de una comunidad fuerte y mutuamente responsable. De hecho, cuando una comunidad judía empieza desde el principio, construir una Sinagoga no es el primer item “para ejecutar” de la lista. Como está establecido por la ley judía, las prioridades entre las instituciones comunales deben ser:
1) Mikve (Baño Ritual)
2) Educación judía para los niños
3) Fondo de Caridad
4) Sinagoga
Claro, la gente puede- y de hecho- logra reunirse en cualquier parte orar comunalmente.

NOTAS A PIE DE PÁGINA
1. Los Preceptos de la Torá (Deuteronomio 16:11; (ver la introducción de Maimónides a la Mishná) que seguimos, propiamente constituidos en Decretos Rabínicos, aceptados por la comunidad en el momento que el decreto fue hecho; así que, en el último análisis, la Sinagoga es una institución asignada por la Torá.
2. La entonces Corte Suprema y Legislatura del Judaísmo
3. La Diáspora (la comunidad judía que reside fuera de la Tierra de Israel) era grande incluso después de que el Segundo Templo fue restaurado.
Por Shlomo Yaffe

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