Shaatnez: lana y lino

La Torá prohibió sólo la mezcla entre lana y lino en una tela…


No hay prohibición de usar, por ejemplo, al mismo tiempo una camisa hecha de lino con un chaleco de lana; sino que la prohibición recae sobre una ropa, que fue tejida e hilada con hilos de lana y lino, a lo que la Torá llama shaatnez. Nuestros sabios prohibieron el uso de una ropa que a pesar de no haber sido tejida mezclada, sino que fue unida en con dos costuras, por lo menos, una a otra. La prohibición de shaatnez es una prohibición de usar, pero como también está escrito: “No vestirás prendas tejidas con dos especies de hilos”, por ello nos fue prohibido también recostamos sobre ropa de cama hecha con shaatnez, por el temor que una de sus puntas puede transformarse en parte para cubrir nuestro cuerpo. Hay quienes guardan más estrictamente este precepto y cuidan también que en sillones y todo tipo de muebles forrados, no se mezclen hilos que contengan shaatnez.
En varias ciudades de Israel existen laboratorios especiales que revisan la ropa, los tejidos y los materiales de confección y en caso de duda, se puede recurrir a ellos. En algunas ciudades, el Rabinato local, otorga hejsher, certificado de autorización para el uso a los productos de las fábricas y negocios que están limpios de shaatnez y los productos llevan una etiqueta con esa autorización.

¿Cuál es la fuente para la prohibición de mezclas?
A simple vista se puede catalogar esta prohibición de injerto con la categoría de los preceptos “auditivos”, que carecen de explicación lógica – como los define la Torá: “Cuidarais mis preceptos” (Levítico 19:19). Pero como es habitual se han tratado de encontrar explicación.
En principio podríamos decir, que no se desea cambiar el orden de la naturaleza; que así fue creada. El Creador es el dueño de los significados, ocultos para nosotros, de cuidar la separación de las especies. En algunos versículos, que describen la creación del mundo en el primer capítulo de Génesis, resalta y se repite la expresión: “árboles que den frutos según su especie , plantas que den su simiente según su especie”, “seres vivientes según su especie”, “ganado según su especie”, “todo reptil del suelo según su especie”.
De aquí se deduce, que D’s es quien sabe, que es bueno cuidar las especies en los animales y en vegetales.
Se han hecho también algunos intentos para explicar lógicamente algunas de las prohibiciones.
Por ejemplo, algunos investigadores dijeron, que la prohibición de “no ararás buey y asno juntos” es para evitar el sufrimiento en los animales que es una prohibición de la Torá se debe a que el buey es más fuerte en caminatas por la llanura y por el valle y el burro empuja con más fuerza y elasticidad en la subida de una montaña. Atarlos a ambos a un mismo arado crea problemas y no hay equilibrio entre el buey y el burro y el resultado sería pérdida de fuerza de los animales, lesión de los arreos, daños y sufrimiento innecesario.
También para la prohibición de shaatnez se han encontrado explicaciones. Hay quienes se basan en la primera lucha humana: la de Caín y Abel. De acuerdo con este argumento la prohibición de shaatnez se debe a la intención de disuadir el odio y la pelea entre hermanos. Caín era trabajador de la tierra, cultivaba lino y Abel era pastor, aprovisionaba la lana. Con la prohibición de la mezcla de lana y lino se recuerda y se advierte acerca de las consecuencias del odio entre hermanos: derramamiento de sangre, destrucción y odio. Resumiendo: es difícil y a veces inconveniente, conformarse con estas explicaciones sobre preceptos recibidos, como en el caso de prohibición de mezclas. La fe del creyente es probada especialmente en el cumplimiento de estos preceptos cuando está incapacitado para llegar hasta el fondo del sentido.
Resulta difícil aceptar la explicación del conflicto entre hermanos, ya que la visión del judaísmo no es fortalecer las separaciones, sino buscar puentes de unión. Si fuese correcta la conclusión sería totalmente contraria: obligamos a usar una ropa especial – hecha de lana y lino junto – para unir los pedazos y comunicar a las opuestos, ya que es más importante la paz que la odiada controversia y ello no es así. Cuando se produjo una seria disputa entre Rabí Ionatan Eybeschuetz y Rabí Iaacov Emden, dos eminentes estudiosos que vivieron a mediados del siglo XVIII, el Gaón de Vilna, gran dirigente espiritual de esa época, colocó las obras de los dos contendientes una junto a la otra en su biblioteca para significar la unión que debe existir aún entre contrarios.

Extraído de Judaísmo Práctico del Rabino I. M. Lau

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