Brit bein Habetarim – El acuerdo entre las partes

Hashem le promete a Abram descendencia

Después que Abram ganó la batalla contra los cuatro reyes, tuvo miedo. Estaba preocupado -He matado seres humanos en la guerra. ¿Quizás hubo gente justa entre ellos?

-“No temas”- Hashem lo consoló. -“Arrancaste las espinas del campo”. Abram seguía inquieto. -¿Quizás mi porción en el mundo-por- venir ya se haya consumido en este mundo? Después de haberme salvado milágrosamente de la hoguera de Nimrod, fui victorioso ante un ejército de cuatro reyes poderosos. ¿Es posible que ya no reciba ninguna recompensa en elolam haba? Hashem le aseguró -“A pesar de los milágros que experimentaste, Yo no te quité nada de tu futura recompensa. Mereces todos los milágros que se te concedieron porque nada de lo que hiciste fue por ti, todo fue en Mi Nombre. Por lo tanto tu recompensa está intacta para el olam haba.99”

-¿Puedo hacerte un pedido?- preguntó Abram.

-“Pide lo que quieras”- contestó Hashem.

-Cualquier cosa que me concedas será inútil para mi- dijo Abram

-mientras yo sea estéril y no tenga hijos.

El fuerte deseo de Abram de tener hijos se debía a que quería fundar una nación para servir a Hashem.

-¿Quién tomará mi lugar cuando yo muera?- preguntó. ¿Será Lot, quien desea ser mi heredero o mi excelente alumno Eliezer quien enseña mi Torá a otros?

-“Ninguno te heredará”- Hashem le prometió. -“Tu propio hijo lo hará.

-Amo del Universo- objetó Abram -He visto en las estrellas que no podré tener un hijo.

-“Olvida la astrología”- Hashem dijo. -“Tu destino está por encima de la prognosis de las estrellas. La nación judía no está supeditada al mazal (destino natural).

Una vez R. Iannai y R. Iojanan estaban parados en las puertas de Tiberías. Junto a ellos había dos astrólogos gentiles quienes observaban a todos ¡os trabajadores como iban a sus labores en la mañana. ¿Ven allí a esos dos hombres entre los trabajadores? preguntaron a los Sabios. Salen a trabajar esta mañana pero jamás volverán con vida. Están destinados a morir de una picadura de serpiente.

R. Iannai y R. Iojanan esperaron que los trabajadores volvieran. Entre ellos estaban los trabajadores de quienes habían hablado los astrólogos. ¿Acaso no dijeron que esos dos no volverían de su trabajo con vida porque serían mordidos por una serpiente? – preguntaron los Sabios.

-Sí- confirmaron los astrólogos.

-Pero volvieron en paz- comentaron los Sabios.

Los astrólogos llamaron a los dos hombres y les preguntaron -¿Que hicieron hoy?

-Lo mismo que todos los días- contestaron. Rezamos el shmá y shmoná esré, y fuimos a trabajar.

-¡Ustedes son judíos! exclamaron los astrólogos. -Las predicciones de los astrólogos no son aplicables a los judios.

El mazal (destino) del K’lal Israel no es absoluto. Es posible modificarlo mediante la oración, la caridad y los méritos espirituales. 106

Hashem le prometió a Abram -“Tu descendencia será tan numerosa como las estrellas del cielo”. Abram tenía fé en Hashem y no le pidió una señal para corroborar Su palabra.

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