El Alter Rebe vs Napoleón

En 1812, Napoleón invadió Rusia, y la ruta de la invasión fue a través de Rusia Blanca…


Aunque el conquistador francés era visto en algunos círculos judíos religiosos como el heraldo de una nueva era de libertad política y económica, Rabi Shneur Zalman vio en Napoleón una amenaza a los principios básicos religiosos y valores espirituales.
El Rebe rechazaba al hombre cuya arrogancia y anhelo del poder no supo límite, y quién representaba para el líder de Jabad la antítesis de la humildad y santidad. El Rebe instó a sus numerosos seguidores a que ayudaran en la guerra rusa contra los invasores. Con la ayuda de sus seguidores detrás de las líneas enemigas, Rabi Shneur Zalman pudo dar valiosa información de inteligencia a los generales rusos.

Los archivos conservados por la familia del Alter Rebe proporcionan detalles interesantes en relación con el último y fatal viaje. Relatado por Rabi Najum, nieto del Rebe, sabemos lo siguiente:
El viernes, los 29 de Menajem Av el Rebe huyó de Liadi por consejo de los generales del ejército ruso del área. Pusieron sesenta carros a su disposición, pero no eran bastantes, y muchos tuvieron que caminar. Se asignaron varias tropas armadas para acompañar y proteger la caravana. En vista de la rápida llegada del ejército francés, los generales sugirieron que la ruta mejor para el escape era a través del pueblo de Bayev. Pero el Rebe decidió dirigirse a Krasna, instando a la caravana a darse prisa para cruzar el río Dnieper.

Después de cubrir dos millas, el Rebe pidió a las tropas permitirle regresar a Liozna. Llegando a su casa, pidió que sus hombres revisaran cuidadosamente para asegurarse que nada siquiera trivial hubiera quedado. Sólo hallaron un par de las zapatillas estropeadas, un alfiler y un cedazo en el ático. Él pidió llevárselos, y prender fuego a la casa antes que el enemigo llegara, quitando el Sefer Torá de la sinagoga adyacente. Entonces bendijo a la gente del pueblo, y rápidamente partió de nuevo.
Cuando dejaron la aldea, camino al Dnieper, un avance del ejército francés llegó desde el extremo opuesto. El propio Napoleón entró en el pueblo en sus corceles galopantes y buscó la casa del Rebe, pero la encontró ardiendo. Napoleón quiso tener algo que pertenecía al Rebe y ofreció un premio a cualquiera que lo trajera. Pero nada se halló. [Parece que Napoleón practicaba alguna clase de hechicería por lo requerido].

Durante todo su arduo viaje, Rabi Shneur Zalman estuvo en contacto con la situación de los judíos rusos. Los ejércitos rusos retirándose, usaron la política de tierra quemada para privar al enemigo de suministros, exigiendo un tremendo sacrificio de sus propios habitantes. La inanición estaba a la orden del día, y el corazón del Rebe sufría por sus hermanos, la mayoría víctimas del duro golpe de la invasión.
El Rebe previó la invasión de Napoleón a Moscú, como así también su derrota allí. También predijo que la derrota final de Napoleón estaría en manos de sus propios compatriotas. Al mismo tiempo supo que los ejércitos franceses retirándose, hambrientos y desesperados, saquearían las comunidades judías en su camino. Llegando a Piena, el Rebe se embarcó en una campaña de alivio para ayudar a las víctimas judías de la guerra. Diez días después de su llegada a Piena, el Alter Rebe trabajó febrilmente en sus planes y proyectos para aliviar la condición de sus hermanos. Entonces, cayó enfermo y su condición empeoraba día a día. A la conclusión de Shabat (24 de Tevet), compuso una carta llena de alusiones místicas, y después de unos minutos devolvió su alma a su Creador.

De Rabi Shneur Zalman de Liadi, Kehot

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