2da. Parte Casamiento

Un hombre adinerado eligió a Shneur Zalman como yerno y lo apoyó, para que él pudiera consagrar atención absoluta al estudio exclusivo de Torá.

Numerosas relatos de esos años atestiguan la sed de conocimiento de Rabí Shneur Zalman. Su sagacidad y habilidad como estudioso ganaron la admiración de todos los que tomaron contacto con él.

A la edad de veinte años, este hombre joven e inteligente, con el consentimiento de su esposa, dejó su casa y su familia para buscar el anhelo de su alma. A pesar de todo su conocimiento, sentía que le faltaba algo en su experiencia religiosa judía, que no podría obtenerla en la soledad de las cuatro paredes de su propio estudio.

Dos centros de aprendizaje y liderazgo judío competían por su atención: Vilna, el asiento principal del estudio del Talmud y centro de la oposición al todavía joven, pero de rápido crecimiento, movimiento jasídico; y Meseritch, asiento de Rabí Dovber, el Maguid afamado de Meseritch, heredero de la ideología de Rabí Israel Baal Shem Tov y de la dirección del movimiento de Jasídico.

Desde el mero principio, Rabí Shneur Zalman entendió que la atmósfera sobria, racionalista de Vilna y sus estudiantes, encabezada por el Gaon Rabí Eliya, no podían ofrecerle lo que él estaba buscando. Ya un aclamado estudioso de la Torá, Rabí Shneur Zalman sentía que su necesidad no era de instrucción Talmúdica, sino de guía en el servicio a Di-s (“la avodá”). Por consiguiente decidió probar Meseritch, donde descubrió un nuevo mundo. Un mundo, se decía, que enseñaba a la gente a rezar.

Lleno de esperanzas y expectativas, pero con pocos recursos materiales, partió al largo viaje. Para pagar sus gastos, el eminente estudioso hacía cualquier quehacer que encontrase como cortar madera o trabajar en el campo. Y aún así, todavía tenía que hacer la mayor parte del largo viaje a Meseritch a pie.

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