Los Centros de Energía o Puntos de Contacto del Cuerpo

En la sección anterior vimos que “el pacto único” está ubicado en la línea media: la palabra de la boca y la circuncisión del órgano reproductor”. Estos dos puntos —la lengua y el órgano reproductor, que son de hecho los dos puntos esenciales de la “relación sexual”— son los dos centros primarios de energía o puntos de contacto, situados a lo largo de la línea media del cuerpo.

En Kabalá, la energía que emana de estos centros está asociada con la de nuestra alma gemela para procrear. El poder de procrear físicamente emana del punto inferior, mientras que el poder de procrear espiritualmente surge del punto superior, la boca y la lengua. Sabemos que los humanos (seres materiales) son creados de la unión inferior de los órganos reproductores, mientras que los ángeles (seres espirituales) son creados de la unión superior de “boca a boca”, con el poder del beso (la expresión más profunda de “la palabra de la lengua”).

Adicionalmente hemos estudiado en Kabalá que existe otro centro de energía/punto de contacto —el punto medio del pecho, el punto de contacto del “abrazo”. Este punto, relacionado con los otros dos, representa un nivel intermedio de energía conectiva, más material que la del punto que está por encima y más espiritual que la que se encuentra debajo suyo. Aquí es a donde el ángel desciende para investirse en un cuerpo de forma terrenal.

En la práctica meditativa —que es el intento del alma por contactarse y volverse uno con Di-s— la Kabalá y el jasidut enseñan que, al igual que la unión de las almas de la pareja, debemos empezar por el punto medio, el punto del abrazo, para luego ascender al punto superior, el beso, y finalmente descender al punto inferior, literalmente el estado de acoplamiento con el ser amado volviéndose uno con él (como está dicho en Génesis: “y se unirá a su esposa y se volverán una sola carne”).

Para continuar con nuestra travesía cabalística, cada mundo o cada estado integral de realidad independiente posee cinco semblantes de semejanza humana (partzufim): El Anciano, el padre, la madre, el hijo (o novio) y la hija (o novia). Como cada uno posee los tres centros de energía que descienden a lo largo su línea media, cada mundo tiene quince centros de energía o puntos de contacto.

Cada uno de nosotros, creados a imagen de Di-s, refleja efectivamente en cuerpo y alma estas cinco figuras Divinas, por lo que cada judío es considerado como “un mundo completo”. De esta manera podemos identificar quince centros de energía o puntos de contacto en particular a lo largo de la línea media del cuerpo humano.
En Kabalá, todo estado meditativo y cada esfuerzo espiritual en aras de despertar energías y crear uniones se relaciona con una plegaria específica a Di-s. La meditación en los quince puntos de contacto es la “intención” de la plegaria que sigue al recitado del Shemá cada mañana. El texto de la plegaria —confirmando la absoluta veracidad de nuestra fé judía, que halla su expresión en el recitado del Shemá— comienza con la palabra emet (“verdad”) y es seguida de quince palabras que son sinónimos o variaciones del concepto “verdad”, estando cada una precedida por la letra vav (“y” en castellano, que implica energía conectiva; como palabra, vav significa “gancho”).

La línea media del cuerpo o el eje central de las sefirot supremas es conocido en general como emet. La verdad última y definitiva no es derecha ni izquierda, es el poder de unirlos para volverlos uno. Deriva del origen del “medio” que trasciende ambos estados opuestos de derecha e izquierda y contiene el espectro completo de los quince matices que se reflejan en el cuerpo humano, como los quince puntos que se encuentran en esta línea media.

Estos quince puntos se dividen en cinco grupos de tres, correspondiendo cada grupo a una de las cinco figuras del “mundo” humano completo. El primer grupo de tres está compuesto por: (1) el punto en la parte superior del cráneo, (2) el punto donde el cabello se encuentra con la frente (por encima del cual se colocan los tefilin de la cabeza) y (3) el punto central de la frente (conocido como el punto esencial de “la voluntad de la frente”). Estos tres puntos encarnan la energía supraracional y están por encima de los ojos, que es donde comienza la percepción conciente. Corresponden a los tres puntos (figurativamente: boca, pecho y órgano reproductor) del Anciano (por encima del padre y la madre —jojmá y biná, la mente racional).
El siguiente grupo de tres consiste en: (1) el punto entre los ojos (la “boca” de la sabiduría), (2) el punto de la nariz y (3) la marca sobre el labio superior (el punto donde el ángel golpea antes del nacimiento causando el olvido de toda la Torá que aprendió en el vientre materno). Estos son los tres puntos (boca, pecho y órgano reproductor) del padre.

A continuación: (1) la punta de la lengua en la boca, (2) el punto de la barbilla y (3) el punto medio de la garganta. Estos son los tres puntos de la madre.
Luego: (1) el punto entre los hombros, (2) el punto medio de la parte superior del pecho (conocido como “el pájaro del alma”) y (3) el punto medio de la parte inferior del pecho (el punto principal del pecho, el lugar del abrazo descripto anteriormente). Estos son los tres puntos del hijo.
Finalmente (1) el punto del ombligo (la “boca” durante el embarazo), (2) el punto de la parte inferior del abdomen (el del útero) y (3) el punto del órgano reproductor masculino. Estos son los tres puntos correspondientes a la hija.

Las palabras hebreas para estos quince puntos son: (1) veiatziv (“firme”), (2) venajón (“fundamentado”), (3) vekaiam (“perdurable”), (4) veiashar (“recto”), (5) veneemán (“confiable”), (6) veahuv (“amado”), (7) vejaviv (“querido”), (8) venejmad (“preciado”), (9) venaim (“agradable”), (10) venorá (“terrible”), (11) veadir (“poderoso”), (12) umetukán (“correcto”), (13) umekubal (“aceptable”), (14) vetov (“bueno”), y (15) veiafeh (“hermoso”).

palabra partzuf parte del cuerpo
Veiatziv firme El Anciano boca la cima de la cabeza
Venajon Fundamentado pecho unión del cabello y la frente
Vekaiam Perdurable órgano reproductor el medio de la frente
Veiashar Recto El Padre boca entre los ojos
Veneemán Confiable pecho la nariz
Veahuv Amado órgano reproductor la marca sobre el labio superior
Vejaviv Querido La Madre boca la punta de la lengua
Venejmad Preciado pecho la barbilla
Venaim Agradable órgano reproductor el punto medio de la garganta
Venorá Terrible El Hijo boca entre los hombros
Veadir Poderoso pecho el punto medio de la parte superior del pecho
Umetukán Correcto órgano reproductor el punto medio de la parte inferior del pecho
Umekubal Aceptable La Hija boca el ombligo
Vetov Bueno pecho abdomen inferior (útero)
Veiafeh Hermoso órgano reproductor órgano reproductor masculino

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