La Biblia desautorizada

Los dos conceptos erróneos más comunes sobre la Biblia son asombrosos y desastrosos…


Primero, que la Biblia puede entenderse leyendo una traducción literal.
Segundo, que la traducción de la Biblia más común, es exacta.
La mayoría de los críticos y defensores de la Biblia se refieren a las traducciones literales del hebreo, y estas traducciones tienen poco que hacer con lo que la Biblia significa de verdad.
Los traductores de la Biblia tuvieron gran cuidado en hacer sus versiones bonitas idiomáticamente, imitando como mejor pudieron la forma del hebreo original. Uno de los primeros traductores, Jerome, declaró abiertamente: “Tan grande es la fuerza de uso establecido, que incluso corrupciones reconocidas agradan a la mayoría, porque prefieren tener sus copias bonitas, en lugar de correctas”
Aun si los traductores de la Biblia hicieran un esfuerzo para producir una traducción que reflejara con precisión su verdadero significado, también encontrarían innumerables obstáculos. Por ejemplo, el texto original de la Biblia está escrito sin vocales; se usan sólo consonantes. Cada palabra puede leerse y significar algo, dependiendo de las vocales que uno introduce. El primer versículo en el capítulo II de Génesis dice: “Así fueron acabados los cielos y la tierra”. También puede leerse como: “Así se destruyeron los cielos y la tierra.”
De verdad, ningún método más eficaz podría encontrarse para afianzar la degradación de la Biblia que el traducirla literalmente. Esto provocó que se haya dado al mundo una Biblia bonita pero sin alma. En lugar de estudiar la Biblia que Di-s inspiró, el mundo tiene un libro traducido falible, que contiene frases sin sentido y discrepancias que merecen mucha de la crítica que recibe.
Uno de los soportes más poderosos a la demanda de la autoría de Di-s de la Biblia, es la destreza inimitable de su composición. Cada palabra contiene o podría usarse, para varios significados diferentes. Así como el aire se crea para respirar, volar, llevar sonido, y para otros propósitos conocidos y desconocidos, así también la Biblia fue compuesta para muchos propósitos. Una sección puede leerse como un cuento de hadas para niños, y a su vez contener historia verdadera, una lección moral profunda, ciencia natural, un secreto Divino de la Creación, una profecía del futuro y otras innumerables grandes verdades.
Todo esto es posible por los métodos más arteros, complicados y sutiles de composición. Uno no puede hacer que un pasaje Bíblico exprese un pensamiento falso o una idea ilícita. El idioma original y composición dan un amplio alcance de concepción al texto Bíblico, y a su vez, lo protegen de las falsas interpretaciones y conclusiones. Cuando un pasaje Bíblico se traduce irresponsablemente, el pasaje entero se transforma en incoherente, como un enigma de un crucigrama con una palabra mal deletreada en su construcción.
A eso se debe el por qué los judíos nunca han hablado de leer la Biblia, sólo de estudiarla –pues no puede entenderse solamente a través de la lectura. Sus secretos están ocultos en las combinaciones de las palabras hebreas de cada frase. Debe seguirse en su verdadera forma para acercarse a sus misterios.

De La Biblia Desautorizada por H. Moose, editado por David Sternlight, Ph.D., una traducción de frase-por-frase del Génesis que revela cómo la Biblia prevé las teorías científicas modernas sobre la Creación. La Biblia Desautorizada continúa a través de la historia de la humanidad, y proporciona una visión fascinante de cómo la Biblia ve a Di-s, el alma y nuestro propósito en la vida.

Por H.Moose

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