Agua helada

¿Cuál es la diferencia entre el agua y el hielo? El hielo es agua sólida. El hielo es menos denso que el agua. (Es por lo que flota en un vaso de agua.)
Realmente, “hielo” tiene una definición técnica. Es la fase sólida (o estado) de una substancia que es líquida o gaseosa a la temperatura ambiente. Puede haber hielo de amoníaco o hielos de metano, por ejemplo. Pero claro cuando decimos “hielo” sin calificación, queremos decir agua-como-un-sólido.
Lo que hace al agua hielo, es quitar el calor, o energía. Como resultado, las moléculas de libre fluído del agua se ponen rígidas, formando una estructura cristalina.
Esto podría ser más fácil de visualizar si hablamos acerca de los copos de nieve. Los copos de nieve se forman en nubes que son grandes colecciones de gotas de agua suspendidas en el aire.
En el invierno, cuando las nubes se ponen más frías, las gotas de agua empiezan a helarse. Ahora hay una partícula pequeña de hielo rodeada por gotas de agua líquidas. ¡Un copo de nieve nace! Entonces más agua se condensa – se pone sólida – y el cristal de hielo (el copo de nieve) crece. Las gotas que no se vuelven parte del copo de nieve se evaporan en el aire y, si el frío es suficientemente fuerte, “se engancha” con otro cristal de hielo – copo de nieve – que se está formando en otra parte de la nube.
La nieve (hielo) se derrite con el calor – energía – se agrega al sistema, infundido en las moléculas.
La Torá explica que la sabiduría (“jojma” en hebreo) se compara al agua. Sabiendo esto puede ayudarnos a entender un principio importante sobre el estudio. Así como el proceso de agua-nieve-agua- involucra una condensación – una disminución de la densidad – una rigidez de estructura (helandose) – seguido de un deshielo, un calentamiento, una infusión de energía, y un retorno a la flexibilidad y a otros rasgos únicos del agua, así también es el proceso de aprender.

El maestro que tiene la sabiduría (jojmá) debe condensar su conocimiento para transmitirlo al estudiante. Debe bajar sus pensamientos lentamente (quitamos un poco de la energía) y presentar su conocimiento de una manera favorablemente estructurada (helado en el lugar). Así, los maestros usan analogías y ejemplos, una expresión al parecer “menos densa” de las ideas que cuando estas podrían ser originalmente, en la propia comprensión del maestro. También, como pueden haber notado, los maestros se comprometen a menudo en explicaciones largas, entrando en el gran detalle para llevar información o un método de análisis. Tales explicaciones reducen la velocidad – quitan la energía, quizá incluso hielan – el propio proceso del pensamiento del maestro.
¿Qué pasa luego? El estudiante absorbe esto “la información helada,” estos copos de nieve de sabiduría se vuelven parte de la mente del estudiante, o su manera de pensar. Como resultado, el estudiante infunde su energía y entusiasmo en ellos. Cuanto más entienden, más energía liberan en “los copos de nieve de la sabiduría,” hasta que se funden, y se vuelven agua – Sabiduría. Pero ahora, no es la sabiduría del maestro. Es la propia sabiduría del estudiante, revelada y accesible.
Ahora que sabemos algo sobre el proceso de aprendizaje, ¿para que nos sirve? Simplemente para esto: a menudo cuando empezamos a aprender Torá, puede parecer confuso. Puede parecer carente de sentido. Pero eso es porque en esa fase está como el “agua” que todavía no se ha cristalizado en “nieve”. A través de las historias y explicaciones, el conocimiento de Torá se condensa en un estado que podemos comprender. Pero entonces, tenemos que derretirla – infundir ese conocimiento con nuestra propia energía y entusiasmo, para que sea nuestro conocimiento de Torá, un conocimiento y entendimiento que podemos aplicar en nuestro diario vivir.

(Adaptado de L’Chaim.com)

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