La Mitzvá de nombrar un rey judío

Después de establecerse en la Tierra, el pueblo judío debe cumplir con tres mitzvot:
1.Nombrar a un rey judío, el que será designado por el profeta de D-s y por el Sanhedrín.
2.Destruir a Amalek.
3.Construir el Beit Hamikdash.

Cuando el profeta Shmuel envejeció, los judíos se acercaron a él y le pidieron, “Tú has envejecido y tus hijos no siguen tus costumbres. Danos un rey para que nos juzgue como todas las naciones”.
Shmuel se sintió extremadamente agraviado por el pedido y le rezó a Hashem. D-s confirmó que los judíos habían errado y sin embargo, le dijo, “Satisface su pedido. No te han rechazado a tí sino a Mí”.
Shmuel explicó al pueblo que el rey tendría derecho a un impuesto del 10% de su producción y anima/es, que contrataría a quien deseara para que le sirva y que impondría otras cargas también.
Sin embargo, el pueblo insistió. Por orden de D-s, Shmuel ungió al primer rey judío, Shaul ben Kish.

Surge la pregunta ¿Por que Shmuel y Hashem consideraban el pedido del pueblo como algo malo cuando la Tora ordena la designación de un rey judío?
Puede haber varias respuestas a esta pregunta:
1.Su pedido era prematuro. Mientras Shmuel viviera, D-s realizaría milagros evidentes ante Bnei Israel. Solicitar otro líder durante la vida de Shmuel constituyó un rechazo a la forma de vida sobrenatural que disfrutaban.
2.El pedido del pueblo no estaba destinado a cumplir con la mitzvá, sino que surgía de un deseo de ser gobernados en forma similar al de las naciones gentiles que los rodeaban.
Hasta los tiempos de Shmuel, los Pelishtim, vecinos de los judíos, fueron gobernados por nobles. Sin embargo, durante el período que coincidía con el gobierno de Shmuel comenzaron a nombrar reyes. Por ello, al pedir por un rey, los judíos estaban en realidad imitando a los Pelishtim y a los demás gentiles; no tuvieron en cuenta el mandamiento de la Tora.
3. De acuerdo con la opinión de nuestros Sabios, solamente los ignorantes entre los judíos solicitaron con intenciones pecaminosas, mientras que los Ancianos solicitaron un rey únicamente con el propósito de cumplir la mitzvá. El enojo de Shmuel iba dirigido hacia quienes tenían motivaciones poco meritorias.

¿Cuál es el verdadero rol de un monarca judío?

Su función es la de conducir la nación, fortificar y elevar la Tora para que el pueblo judío se rija totalmente por la halajá- difundir la rectitud y la justicia en el mundo; someter al malvado; iniciar las guerras de Hashem y juzgar al pueblo judío. Deberá mantener su posición leshem shamaim – cumpliendo con todas sus funciones en nombre de Hashem.

Para que el rey no utilice en forma errónea su elevado cargo para su engrandecimiento personal, la Tora lo limita con tres prohibiciones:
1.No debe poseer caballos innecesarios.
2.No deberá casarse con más mujeres que el número prescripto.
3.No deberá amasar más riquezas de lo necesario para mantener a su ejército.
4.Además, está obligado a escribir un libro de la Tora para sí.
5.Deberá leer partes del Libro Devarim en una asamblea nacional cada siete años.

Extraido de “El midrash dice” de editorial Bnei Sholem.

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