El fallecimiento de Aarón

La Nube de Gloria permaneció varios meses en Kadesh, en el límite de la tierra de Edom. Luego se elevó y condujo a Benei Israel en un desvío en derrededor de la tierra de Edom. Ella vino a descansar delante de la montaña de Hor Hahar. El nombre “Hor Hahar” significa “montaña de una montaña”. Ella era realmente una colina descansando sobre la cima de otra, y se asemejaba a una pequeña manzana sobre la parte superior de una grande.
Usualmente la Nube de Gloria achataba todas las colinas y montañas en el desierto para que Benei Israel pudieran viajar sobre un sendero parejo. No obstante, Hashem dejó en pie tres montañas:
Har Sinai, por la entrega de la Tora, Har Nevó, para servir como lugar de entierro de Moshé y Hor Hahar, para volverse el lugar de entierro de Aarón.
Hashem preservó también a estas montañas como un (recordatorio de que había habido muchas de tales colinas en el desierto. Los judíos entonces apreciarían la bondad del Todopoderoso en nivelar las montañas por su bien.
Cuando ellos arribaron a Hor Hahar, Hashem anunció a Moshé, Aarón será reunido con su pueblo. Su alma se unirá a aquéllas de otros tzadikím (justos) en Olam Haba (mundo por venir)”.
“Informa suavemente a Aarón que él está a punto de partir de leste mundo porque pecó en Mei Merivá. Su hijo Elazar lo sucederá como Cohén Gadol. Quien deja un hijo para tomar su lugar es [considerado como si no murió."
Hashem escogió revelar las nuevas a Aarón mediante Moshé, antes que comunicárselas El Mismo, como si afirmara, "Yo estoy avergonzado de decírselo."
Al recibir las órdenes de Hashem, Moshé rogó, "Señor del Universo, ¿no puede Aarón permanecer vivo en el lado oriental del Jordán?"
"Imposible," replicó el Todopoderoso. "El estar vivo impide a ¡Benei Israel entrar a la Tierra. ¿Deseas que él viva a ese precio?"
Moshé todavía continuó orando. "Señor del Universo," imploró él al Todopoderoso, "¿cómo puedo yo decir a mi hermano, Tu tiempo ha llegado?'"
Replicó Hashem, "Es un honor para él ser informado por tí. Díle, 'Cuan afortunado eres tú que yo y tus hijos te atendemos en tu última hora. (¿Quién cuidará de mí cuando yo esté a punto de morir?) Más aún, tu hijo tomará tu lugar (y el mío no lo hará).
"Además, Aarón no morirá por medio del Ángel de la Muerte. Cuando Aarón arriesgó su vida quemando ketoret en medio del pueblo a fin de detener la plaga, Yo decreté que el Ángel de la Muerte no tendría poder sobre él. Yo Mismo recogeré su alma."
Cuando Moshé comprendió que el decreto de Hashem era irrevocable, obedeció sin demora.
A la mañana siguiente él le acordó a Aarón público honor. Antes que caminar al ohel moed en la acostumbrada formación- Aarón a la derecha, Elazar a la izquierda, los nesiím flanqueándolos a ellos a ambos lados, y el pueblo detrás de ellos- Moshé le ordenó a Aarón caminar en el centro, donde Moshé usualmente caminaba.
El pueblo se preguntaba por qué se le acordaba a Aarón honor especial. Ellos supusieron que a Aarón se le había concedido ruaj hakodesh (inspiración Divina) en lugar de Moshé.
Cuando la procesión arribó al Mishkán, Aarón quiso entrar para realizar el diario Servicio matinal.
"Espera," dijo Moshé, "Hashem ordenó que tú no realizarás la avodá hoy."
"¿Qué ha ordenado El?" preguntó Aarón. "Ascendamos a Hor Hahar, y te lo contaré," replicó Moshé. Al pie del monte, Moshé ordenó a los nesiím esperar. Sólo él, Aarón, y Elazar ascendieron.
Otra vez Aarón interrogó, "¿Qué ha ordenado Hashem?" "Hermano mío," Moshé presentó cautelosamente el tema,
"¿eres consciente de retener un depósito el cual el Todopoderoso puede querer de regreso?"
"Mi hermano Moshé," replicó Aarón, "el Mishkán entero y sus santas vasijas están bajo mi cargo. ¿He fallado en la avodá?"
Moshé intentó un abordaje más directo. "¿Te ha confiado el Todopoderoso una luz?" preguntó él a Aarón.
"No sólo una," replicó Aarón, "todas las siete luces de la menorá son mi responsabilidad."
"Esto no es lo que yo quise significar," dijo Moshé. "¿Quizá El te confió a ti algo que se asemeja a una luz?"
"' El alma del hombre es la vela de Hashem'" (Mishlé 20:7), replicó Aarón. "¿Implicas que mi tiempo de fallecer ha llegado?"
"Sí," dijo Moshé, y, colocando sus manos sobre su corazón, él clamó, "'Mí corazón está dolido dentro de mí, y los temores de la muerte han caído sobre mí'" (Tehilím 55:5).
Sobre la cima de la montaña se hallaba preparada una cueva, y en ella una cama y una vela ardiendo.98
Hashem instruyó a Moshé, "Transfiere las vestimentas sacerdotales de Aarón a su hijo Elazar, quien lo sucederá como sumo sacerdote." Cuando Moshé oyó este mandamiento él no supo cómo realizarlo. Estaba prohibido vestir al Cohén Gadol en cualquier otro orden excepto el prescripto: primero la ropa interior, y luego las exteriores. A fin de vestir a Elazar en el orden correcto, él tendría que desnudar a Aarón de todas sus vestimentas, incluso su ropa interior.
"No temas," dijo Hashem a Moshé, "procede, y Yo haré Mi parte."
Los milagros que el Todopoderoso realizó para Aarón cuando él estaba a punto de morir fueron más grandes que aquellos durante la vida entera de Aarón. Cuando quiera que Moshé removía una de las vestiduras sacerdotales de Aarón, él lo encontraba vestido debajo con una correspondiente vestimenta Celestial, así que el cuerpo de Aarón nunca fue desnudado. Después de que Moshé hubo removido todas las ocho vestimentas del sumo sacerdote, Aarón vestía ocho correspondientes vestimentas celestiales.100
Luego Moshé le ordenó a Aarón, "¡Acuéstate sobre el lecho!" Aarón lo hizo.
"Cierra tus ojos," ordenó Moshé. Aarón los cerró.
"¡Extiende tus pies!" ordenó Moshé. Aarón obedeció.
La Shejiná (Divinidad) descendió, y el alma de Aarón fue atraída hacia ella con felicidad y regocijo, retornando anhelantemente a su fuente (mitat neshiká).
Dado que la partida del alma por mitat neshiká ("un beso Divino") es un sublime y santo espectáculo, el alma de Aarón partió en aislamiento en una cueva. A nadie además de Moshé y Elazar se le permitió observar la gran escena.102
Moshé anhelantemente exclamó, "¡Cuan afortunada la persona que muere de esta manera!"
Hashem concedió más tarde el deseo de Moshé de experimentar esta muerte.

El Todopoderoso ordenó a Moshé y Elazar, "Ahora abandonen la cueva." Tan pronto como ellos partieron, su entrada se cerró.
Cuando Moshé y Elazar retornaron, el pueblo no podía comprender qué había sucedido. Ellos habían visto a tres personas ascender la montaña, y ahora sólo dos descendían.
Toda suerte de rumores y sospechas relativas al destino de Aarón se suscitaron.
"¿Dónde está Aarón?" fue interrogado Moshé.
"El falleció," replicó Moshé.
Esta afirmación se encontró con total descreimiento. El pueblo dijo amenazadoramente a Moshé, "¡No nos digáis que el Ángel de la Muerte tuvo poder sobre Aarón, quien lo controlaba y le impedía matar judíos! ¡Traed a Aarón de regreso inmediatamente, o nosotros lo lapidaremos!
"Nosotros conocemos tu estricta disposición. Aarón debe haber dicho o hecho algo que vos considerasteis pecaminoso, ¡y vos decretasteis la pena de muerte sobre él!
La falsa sospecha lanzada sobre Moshé invitaba al castigo Celestial. Inmediatamente después el pueblo judío fue atacado por Amalek.
Moshé oró a Hashem ser absuelto de sospecha.

El Todopoderoso ordenó a los ángeles traer el ataúd de Aarón y mostrarlo al pueblo. Ellos tuvieron una visión del ataúd de Aarón flotando en el aire. Después de eso, aceptaron su muerte.
El duelo por él fue intenso. Duró treinta días e incluyó a todos los miembros de la nación, hombres, mujeres, y niños.
Los cielos, también, hicieron duelo. Di-s y Sus huestes ] Celestiales ensalzaron a Aarón, proclamando, “La Tora de Verdad estaba en su boca e iniquidad no era encontrada en sus labios: él caminaba conmigo en paz y rectitud. Porque los labios del cohén ; (de Aarón) mantenían conocimiento y ellos buscaban Tora desde su boca, porque él era como un ángel del Señor de las huestes” (Malají 2:6-7).

¿Por qué fue Aarón tan grandemente llorado?
Aarón disfrutaba de gran popularidad porque él amaba la paz y perseguía la paz.
í Mientras caminaba por el Campamento, saludaba a cualquier judío que encontraba con una amplia sonrisa y cálidas palabras, aún si esa persona era un rashá (malvado). Inmediatamente, cualquiera que había cometido o estaba a punto de cometer un pecado, pensaba, “¿Por qué Aarón (el Cohén Gadol, el más grande dignatario de Kelal Israel) me saludó? Obviamente él piensa que yo soy un tzadik (justo).” Avergonzado de que su verdadero carácter no conformara la imagen percibida por Aarón, la persona resolvía mejorar su conducta.
Cuandoquiera que Aarón oía que dos judíos habían peleado, él visitaba a uno de ellos y decía, “¿Sabéis cuan apenado está vuestro anterior amigo de que él ya no se lleva bien con vos? El se sienta en casa, golpeando su pecho con su puño y rasgando sus vestimentas apenado por la desavenencia entre ustedes dos, ¡pero está demasiado avergonzado para decíroslo!” Luego Aarón visitaba a la otra parte y le contaba lo mismo. La próxima vez que los dos se encontraban, ellos se abrazaban, se besaban uno al otro, y estaban reunidos.
Si Aarón oía de una fricción entre un marido y su esposa, no descansaba hasta que él los había reconciliado. Si se le contaba acerca de dos partes que tuvieron una discusión, encontraba un compromiso para resolver la materia.
Aarón falleció a la edad de 123 años, en el primero de Av, de 2.487.
Kelal Israel había estado protegido por las Nubes de Gloria en su mérito; con su muerte, ellas desaparecieron.

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