¿Usted sabia esta parte de la historia?

Benei Gad y Benei Reubén Solicitan a Moshé Porciones sobre el Lado Oriental del Jordán

Las Tribus de Gad y Reubén se habían tornado muy ricas en la guerra contra Midián dado que ellas habían recolectado oro, plata, y joyas preciosas de las mujeres midianitas. Con éstas, ellos] compraron grandes rebaños de ganado.
Los miembros de Gad necesitaban suelos espaciosos de pastura para sus rebaños, como podían ser hallados sobre el lado oriental; del Jordán, que los judíos habían conquistado de Sijón y Og. Los heroicos gaditas no tenían miedo de vivir en la vecindad de naciones gentiles. Por consiguiente solicitaron a Moshé permiso para asentarse sobre el lado oriental del Jordán. Los miembros de Reubén, quienes eran vecinos de Gad bajo el mismo deguei (bandera), se unieron a ellos en la petición.
Las dos Tribus solicitaron, “Dejadnos permanecer en el lado oriental del Jordán y asentarnos aquí. Tememos que no se nos pueda asignar suficiente tierra de pastura para nuestros vastos rebaños en Eretz Israel. Nosotros estamos siguiendo las huellas de nuestros antepasados quienes determinaron sus lugares de asentamiento de acuerdo con las necesidades de su ganado. Los hijos de Iaacov explicaron al Faraón, “Nosotros vinimos a residir en Egipto porque hay una pesada hambruna en la tierra de Canaán e insuficiente suelo de pastura para el ganado.’ Abraham e Itzjak, también, solían viajar a vecindades donde sus rebaños encontraban alimento.
“Más aún, nosotros tenemos temor de que si nos asentamos en Eretz Israel mismo, nuestros numerosos animales puedan pastar en los campos de otros, o mordisquear de árboles o raíces que no son nuestras. Asentándonos sobre amplias haciendas en el lado oriental del Jordán, nosotros evitaremos robo.
“Nosotros también sabemos que vos, Moshé, no cruzaréis el Jordán para entrar a Eretz Israel. Nosotros deseamos permanecer con vos en el lugar donde seréis enterrado.”
Moshé replicó, “Si vosotros permanecéis aquí antes que participar en la conquista de Eretz Canaán, vuestros hermanos creerán que vosotros tenéis miedo de los enemigos de los judíos. ¿Queréis una repetición del incidente de los Espías quienes causaron pánico entre el pueblo? A causa de ellos, toda la generación erró en el desierto por cuarenta años y murió allí. Si vosotros os apartáis de Hashem, todavía causaréis a los judíos permanecer en el’desierto por otros cuarenta años.”
Benei Gad y Benei Reubén replicaron, “Nosotros construiremos establos para nuestro ganado y ciudades para nuestros hijos aquí, en el lado oriental. Luego dejaremos a nuestras familias y posesiones, y viajaremos junto con vosotros a Eretz Canaán. Libres de nuestras familias y equipaje, podemos viajar al frente de todos vosotros. Nosotros pelearemos en el frente de la batalla.”
Moshé reprochó a las dos Tribus, “¿Por qué mencionasteis vosotros construir establos para vuestro ganado antes que ciudades para vuestros hijos? Parece que asignáis más importancia a vuestras posesiones que a vuestros hijos.”

Hashem hizo al botín midianita caer en manos judías, dado que El había destinado aquellas posesiones para los judíos. No obstante, los hombres de la Tribu de Gad y Reubén se esforzaron en demasía a sí mismos en colectar despojos. Dado que ellos estaban demasiado interesados en sus posesiones materiales, ellas no les trajeron bendición.
Sobre las Tribus de Gad y Reubén está dicho, “Una herencia puede ser adquirida raudamente al principio, pero su fin no será bendecido” (Mishlé 20:21).
Las Tribus sobre el lado oriental del Jordán fueron exiliadas antes que aquéllas en Eretz Israel, como dice en Divré Haiamim (1,5:26), “Y el Di-s de Israel incitó a Pul, rey de Ashur, y Tiguelat Pilneser, rey de Ashur, y él exilió a Reubén, Gad, y la mitad de la Tribu de Menashé.”*
Ellos mismos acarrearon su castigo. Dado que se separaron de sus hermanos y vivieron lejos del centro espiritual, ellos declinaron espiritualmente antes que las otras Tribus. De ahí que fueran exiliados más temprano.
Cuando Moshé dividió el territorio de Sijón y Og entre Gad y Reubén, él se dio cuenta de que era demasiado vasto para sólo dos Tribus. Por consiguiente seleccionó otra Tribu para morar con ellas. Escogió la mitad de la Tribu de Menashé.
¿Por qué? Di-s así devolvió una vieja deuda- su fundador había causado a los fundadores de todas las Tribus rasgar sus vestimentas.

En el tiempo de lehoshúa, Benei Gad y Benei Reubén mantuvieron lealmente su promesa de marchar y batallar a la cabeza del ejército judío. Por catorce años, hasta que la Tierra fue distribuida, ellos permanecieron separados de sus familias.
Al entrar a Ereíz Israel y darse cuenta qué tierra bendita y fértil era, las dos Tribus y media exclamaron, “¡Hubiera sido mejor para nosotros recibir una pequeña porción en Ereíz Israel que una dos veces tan amplia en el otro lado del Jordán! En el lado este, nosotros tenemos que invertir mucho más esfuerzo y trabajo para levantar productos. Su suelo carece de la fertilidad de Eretz Israel” (Sólo la propia Eretz Israel, mas no el lado oriental del Jordán, fue bendecido como “una tierra abundante en leche y miel.”)
En el futuro cada Tribu recibirá una porción en la propia Ereíz Israel.
El error de aquellas dos Tribus y media y el daño en el cual ellas incurrieron por separarse del resto de Kelal Israel, reafirma el axioma, “¿Quién es verdaderamente rico? Quien está satisfecho con su suerte.”

Las Dos Tribus y Media Preparan el Lado Oriental del Jordán para Asentarse
Antes de unirse a Benei Israel en su viaje al interior de Eretz Israel, las Tribus de Reubén, Gad, y la mitad de Menashé erigieron ciudades para sus familias y establos para su ganado sobre el lado oriental del Jordán.
Ellos volvieron a nombrar todas las ciudades en sus porciones, porque los emorím solían llamarlas en honor de sus ídolos.
Las dos Tribus y media así demostraron que a pesar de estar geográficamente separadas del resto del pueblo, ellas servirían a un Di-s, como sus hermanos en Ereíz Israel.
Uno de los descendientes de Menashé, Novaj, llamó al distrito que él conquistó y ocupó con construcciones Novaj en honor de sí mismo.
El no tenía hijos y esperaba que su nombre sería recordado a través de sus ciudades. Pero el nombre Novaj no perduró.
Este punto está mencionado en la Tora para enseñar que Di-s no desea que nosotros erijamos edificios elaborados para la posteridad mediante los cuales recordarnos. Las personas acostumbran buscar perpetuar su memoria por medio de impresionantes edificios de piedra. No obstante, los monumentos de un judío son sus logros espirituales en una vida dedicada al estudio de Tora y el cumplimiento de las miízuoí.

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