El gen del Cohen

Un capítulo de la antropología genética judaica, estudia los cohanim. De acuerdo con la tradición, los cohanim son descendientes directos deAharón, hermano de Moisés. Representan la familia de sacerdotes y sus miembros de la tribu  de Leví. Son los responsables por los servicios del Templo.

La transmisión del título cohen es patrilineal, transmitida

de padre a hijo, sin interrupción, desde 3300 años,

o más generaciones.

El análisis de DNA fue usado para ver si era posible comprobarse que esa línea

se mantuviera desde el Sinaí, a través de largo exilio.

Se partió de la hipótesis que los cohanim descienden de un único hombre, deben poseer marcadores genéticos comunes, de su ancestro Aharón. Los marcadores genéticos, los alotipos, son pequeñas mutaciones que ocurren en porciones no codificadoras del DNA. Por tanto, no están sujetas a la selección natural y tienden a persistir y transmitirse.

Bastaría identificar un marcador genético de cromosoma “Y” para ver si es encontrado con mayor frecuencia entre los cohanim que entre la restante población judía. Los resultados de esa investigación fueron significativos, encontrándose un marcador particular (YAP) detectado en un 98% de los cohanim y en proporción mucho más baja en el resto de la población. Sucesivamente la selección de marcadores de cromosoma “Y” fue ampliada y fueron encontrados seis marcadores específicos en 97 de 106 cohanim testeados. Este conjunto de marcadores se llamahaplótipo modal cohen (CMH) y representa la marca genética de la familia sacerdotal. Se encuentra tanto entre ashkenazíes como sefardíes. Y el cálculo de los datos en base de variación de las mutaciones nos hace volver al pasado por 106 generaciones, o sea 3300 años, justamente a la época de la salida de Egipto. El profesor Hammer presentó y confirmó estos datos en la reciente conferencia para el Genoma Judío en Israel.

Nuevamente la alta incidencia de similitudes genéticas ente los cohanim confirma la lealtad familiar  de los judíos, porque hasta una baja incidencia de infidelidad alteraría drásticamente esos datos.

Las investigaciones de antropología genética pueden ser útiles para la búsqueda de las 10 tribus perdidas.

EL ELECTOR DETERMINADO

Por

Mucha tinta ha sido derramada por la polémica de “Elección vs. Destino”. ¿Cuánto control tenemos realmente sobre nuestras acciones? Algunas personas parecen ser buenas por naturaleza, mientras otras parecen estar siempre peleando con sus caracteres negativos y sus siniestras perversidades. Un individuo es criado en un hogar cálido y amoroso, y desde su temprana infancia, es educado por los mejores maestros que ejemplifican la integridad, compasión e idealismo, mientras su compañero sólo tiene violencia y corrupción para emular. Así que ¿puede el hombre ser el responsable de su comportamiento? ¿Es el bien que hacemos obra de nuestro propio esfuerzo? ¿Es el mal nuestra falla? ¿No es todo un tema de genética y ambiente?

Los mellizos luchadores

Desde el vientre materno, Esav y Iaakov, los hijos mellizos de Itzjak y Rivka, parecían destinados a seguir muy diferentes caminos de vida.Rivka, nos cuenta la Torá, tuvo un embarazo muy tumultuoso: “Los niños peleaban dentro de ella”. “Cuando sea que pasaba por una casa de rezo o por una casa de estudio”, explica el Midrash, “Iaakov peleaba para salir…y cuando pasaba por una casa de ídolos, Esav peleaba para salir”. También, “Ellos peleaban entre ellos mismos, peleando por la herencia de los dos mundos (Olam Hazé, el “presente mucho” de materialismo, y Olam Habá, el “mundo por venir” de Divina perfección).

Di-s le dice entonces a Rivka: “Hay dos naciones en tu vientre; dos personas se van a separar de tus tripas”. Cuando los niños maduren, Esav se desarrolló como un “astuto cazador, un hombre del campo”, mientras que Iaakov creció para ser “un hombre completo, un morador en las carpas de estudio”. Los descendientes de Iaakov se convirtieron en la nación de Israel, elegidos por Di-s como Su “reinado de sacerdotes y gente santa”. Esav fue el progenitor de Roma y de su cultura sangrienta, cruel, insaciable y perversa.

Hay bastantes aspectos desconcertantes en todo esto:

A. Esav es referido frecuentemente como “el malvado” mientras que la virtud de Iaakov es exaltada. Pero, ¿Tenían opción en este asunto? Su destino parece estar determinado desde el vientre materno.

B. ¿De dónde vienen los “genes malos” de Esav? Abraham, también, tenía un hijo bueno, Itzjak, y un hijo malvado, Ishmael. Sin embargo, la madre de Ishmael no era la justa Sará, sino Hagar, hija del Faraón, gobernador de todo Egipto, la sociedad más depravada de la tierra. Esav, no obstante, era el mellizo de Iaakov. Ambos nacieron de padres sagrados, ambos fueron criados en la misma “buena casa Judía”. Si fuera queEsav se volvió malo más adelante en su vida, podríamos atribuir esto a su libre albedrío. ¿Pero por qué fue atraído hacia el paganismo desde el comienzo?

C. De hecho, hay un Midrash que indica claramente que Esav también comenzó en el buen camino. “También Esav era parte de ello, sólo que luego se arruinó con sus acciones”. El Zohar va aún más lejos, interpretando el versículo “Y los niños maduraron” como que ambos estaban bajo la tutela de su abuelo, Abraham, y los dos consiguieron grandeza espiritual. ¿Acaso esto no contradice los Midrashim citados previamente?

D. ¿Por qué “peleaban por la herencia de los dos mundos”? Esta parecería ser un área en la que no tenían discusión: Esav quería el egoísmo y el mundo material y evitar todo lo que tenga que ver con lo espiritual y con lo Divino, mientras que Iaakov quería exactamente lo contrario. Entonces, ¿Por qué pelaban?

La Cresta y el Ascenso

En los famosos “Ocho Capítulos” de la introducción a sus comentarios sobre Ética de los Padres en el Talmud, Maimónides describe dos tipos de personalidades: el “perfecto piadoso” y “aquél que conquista sus instintos”. El individuo “perfecto piadoso” odia el mal y aspira sólo bien; siendo que el mal no lo atrae, el trabajo de su vida consiste sólo en aumentar y enriquecer el bien dentro de él y del mundo. Por el otro lado, el “conquistador” pelea con lo negativo que hay en él y en su ambiente y, en la pelea misma, ve la misión de la vida.

En esta forma, Rabí Shneur Zalman de Liadi (fundador de Jabad), explica el profundo significado del versículo, “Prepara para mí manjares, como a mi me gusta”: El Creador está hablándole a la comunidad de Israel, diciéndoles que hay dos tipos de gratificaciones (delicias, en plural) que Él busca de ellos. La analogía es para los alimentos de la tierra, de los cuales existen dos tipos de disfrute: comidas dulces y exquisitas, y comidas amargas que han sido condimentadas y adornadas para convertirlas en delicias que gratifican al alma. De forma similar, hay dos tipos de gratificaciones frente a Di-s. La primera es causada por el bien alcanzado por aquellos hombres piadosos. Pero Di-s también saborea un segundo tipo de “manjar”, la conquista del mal que está todavía tan fuerte y poderoso en el corazón, lograda a través de los esfuerzos del individuo ordinario y perfeccionado.

La diferencia entre el “perfecto piadoso” y el “conquistador” no es un tema de comportamiento: ambos están más allá del reproche en este sentido. En donde difieren es en sus caracteres y en los focos de sus vidas. El individuo “perfectamente piadoso” nació, o con un carácter perfecto, o consiguió refinarlo; ahora se concentra en obtener mayores alturas dentro del reino del bien mismo. El “conquistador” sin embargo, está todavía peleando con su naturaleza, constantemente derrotando sus inclinaciones negativas para poder mantener la integridad de su comportamiento. De hecho, para él pelear no es meramente la forma de conseguir el estado de “la perfección piadosa”, pero es un fin por sí mismo. Incluso si nunca se librará de la imperfección, se ha dado cuenta de la misión de su vida. Su contribución es un “manjar” del segundo tipo, es el proceso mismo de pelear contra el mal, que Di-s quiere de él.

A la luz de esto, podemos entender el fenómeno Esav-Iaakov. A cada hombre le fue dado un regalo divino de libre elección y voluntad total: no importa qué cosas perversas se impregnen en su corazón, él ha sido fortificado con el poder suficiente y con los recursos espirituales necesarios para poder sobrellevarlo. Como dicen nuestros Sabios: “Uno que es mayor (en grandeza) que su compañero, su mala inclinación es también mayor”, porque el hombre debe enfrentar cada desafío, tiene lo que precisa para poder sobrellevarlo. El hecho de que Esav tenía esta potente inclinación congénita hacia el mal no significaba que estaba predestinado a una vida de corrupción. Significaba que su desafío en la vida era ser un “buen cazador, un hombre del campo”, un “conquistador” que enfrenta a lo mundano que hay en él, y en el mundo. Significaba que, contrariamente a Iaakov, cuya bondad era “natural”, Esav poseía el potencial de “el segundo manjar”, igualmente vital para el propósito de Di-s en la creación.

Itzjak, como el “padre fundador” del pueblo Judío, incorporó en él los potenciales modelos de vida para “el perfecto piadoso” y para el “conquistador”. Su propia vida era la de un perfecto piadoso; pero sus hijos mellizos poseían estos dos aspectos del servicio del hombre a su Creador. Esav, por supuesto, tenía libre elección, como la tiene cada hombre (incluso el individuo perfectamente piadoso puede retroceder o fallar en realizar su potencial), una elección que falló en ejercerla apropiadamente. Pero esto ocurrió mucho después en su vida. El hecho de que mientras estaba en el vientre materno, se inclinaba por el culto pagano de la idolatría, el hecho de que era intrínsecamente un cazador en el área materialista, no lo previno de poder crecer espiritualmente junto a su hermano Iaakov. “Los niños maduraron”, cada uno en su propio campo de desarrollo: Iaakov en las carpas de estudio, Esav en los desafíos del mundo material.

Esto también aclara el desconcertante pasaje en el comentario de Rashi en la Torá. En el versículo “Y estos son los descendientes de Itzjak…”Rashi explica: “Iaakov y Esav quienes son mencionados en esta Parshá” . Pero inmediatamente luego de este versículo, luego de una breve mención al matrimonio de Itzjak, la Torá no cuenta el nacimiento de Iaakov y Esav. Así que, ¿Por qué es necesario que Rashi de aquella explicación? Todo parece estar perfectamente claro.

Pero Rashi está refiriéndose al mismo tema que mencionamos anteriormente: ¿Cómo es que Esav puede ser un descendiente de Itzjak y Rivka? ¿Cómo estos dos individuos perfectamente justos pueden producir un descendiente que sea perverso desde su nacimiento? Dice Rashi: “Esav el malvado” no es un producto de Itzjak, sino una criatura por sí misma. Los “descendientes de Itzjak” son los “Iaakov y Esav mencionados en laparshá”. El Esav de la parshá, Esav visto desde la perspectiva de la Torá, la cual todas las cosas son vistas en su verdadera luz interior, no es malvado, sino el instrumento de su conquista. El Esav de la Parshá es la analogía del “segundo manjar” y un indispensable elemento del propósito de la vida en la tierra.

Medios y Fines

Si Iaakov es el individuo “perfectamente piadoso”, y Esav el potencial “conquistador”, podemos entender su argumento pre natal sobre los “dos mundos”.

Olam Habá, el perfecto mundo porvenir del Mashíaj, no es una realidad que está desconectada de nuestra existencia actual. Es el resultado de nuestros esfuerzos cada día de tratar y de perfeccionar el mundo material. El mundo del Mashíaj representa la última realización del potencial divino investido en la creación, la etapa en la cual el bien inherente en la persona, y en toda la existencia, saldrá a la luz.

Así que para ambos, “el perfecto piadoso” y el “conquistador” el mundo actual es el proceso y el mundo porvenir es la meta. También, el hombre “perfectamente piadoso” “precisa” de la existencia física como vehículo que lo transportará a la última y final perfección. Y el “conquistador” ve la perfección como meta a la cual dirige todos sus esfuerzos. Porque incluso si su propósito en la vida es definido como el proceso mismo, cada proceso relevante debe tener una meta.

Por lo tanto, tanto “Iaakov” como “Esav” clamaban a ambos mundos como parte del emprendimiento de sus vidas, pero sus prioridades estaban revertidas. Para los “Iaakovs” del mundo, el mundo material es una herramienta, el proceso hacia un fin. Para los “Esavs”, las implicaciones materiales del hombre y las peleas que conllevan, son el significado de la vida. Una futura visión de la perfección es necesaria, pero sólo como un punto de referencia que sirve para proveer coherencia y dirección al “verdadero negocio” de la vida.

La tensión entre ambos sobre las diferentes visiones de los “dos mundos” no es algo negativo. Es el resultado de las miradas de dos mundos, ambas positivas y necesarias, ambos componentes indispensables para la misión de la vida del hombre.
Adaptado de un discurso del Rebe, Shabat Toldot, 1980 por Yanki Tauber.

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