Más allá del ego masculino

Cuando Di-s creó a Adám, en el minuto en que abrió sus ojos, ¿cuál era su perfil psicológico?. ¿Cuál fue su psique? Quiero decir, no tenía ningún complejo de Edipo – no tenía madre -claro – no tenía el trauma del nacimiento, porque no nació. ¿Cómo era este hombre? No tenía ningún hermano, tampoco ninguna rivalidad con su hermano, ¿cual era la composición de la psique de este hombre?

A propósito, no poseía instinto de supervivencia. Y por eso, cuando Di-s dijo, el día que comas de este árbol- morirás, no se sintió impresionado. ¡Oh, me moriré!. ¡Fácil se viene, fácil se va! No tenía instinto de supervivencia.¿Cómo trabajaba su mente? Tenía deseo de muerte que era su psique.Tenía un deseo de muerte porque la vida era tan antinatural. ¡Así que en cierto sentido, cuando Di-s dice, polvo eres, y al polvo volverás, ésa es la psique! Vine del polvo y allí quiero volver. ¿De vuelta a que? Al polvo. A nada. Los hombres, hasta hoy, tienen este complejo. Y si se los despoja de lo externo, los adornos – si se llevan su automóvil, su dinero, y sus zapatos de cuero danés- no hay nada, hay polvo. Cada hombre se aterra de que en el final, no habrá sumado nada. No importa cuánto haya logrado. Puede ser el hombre más rico, el hombre más poderoso, la persona más exitosa, el más talentoso y más admirado, pero profundamente dentro de sí, tiene miedo de que todo eso se marchará y él será un nada, no será una entidad, un cero.

Las mujeres no tienen este complejo. Una mujer no tiene miedo o sospecha de su propio nada. Eso no existe. Java se creó de Adám, no del polvo. Así como un hombre tiene miedo de que si lo despojan de los ornamentos, de todos los logros, será un nada, a una mujer, si se le quita todo, sus logros y sus ganancias, ¿dónde irán a parar? Ella no se vuelve un nada, se vuelve él. Ella se pierde en él. Cuando usted se lleva todo lo que un hombre es, él no se pierde en ella, él se vuelve nada. Cero.¿Por qué un hombre necesita triunfar?. Debe triunfar, porque tiene que negar este nada.

Sin embargo, una mujer no necesita conquistar para existir, ella necesita triunfar para ser apreciada. Porque si usted es un nada y tiene que volverse un algo, el logro es todo, y el respeto es lo que usted necesita más que nada. Una mujer que es un algo y no necesita volverse un algo y no tiene miedo de ser nada, no entiende y no puede tolerar cuando su existencia no se aprecia. Por ello la mujer necesita más que nada valoración, no respeto.

La Gemará dice que un hombre debe tener mucho cuidado con los sentimientos de su esposa y el honor de su esposa, porque una mujer es sensible a la injusticia. Ésta no es una observación vaga sobre las mujeres. Esencialmente, al ser de una mujer, es la injusticia lo que fastidia, porque se la está tratando como si fuera nada, y eso no es verdad, ella es algo. Es la injusticia que la hiere. Cuando a un hombre se lo trata como nada, no es la injusticia lo que lo hiere; es la verdad que lo hiere. Porque él es nada. Y él odia que se lo recuerden. El no está reaccionando a la injusticia, no es una indignación moral, es una herida personal. Es por eso que, por ejemplo, una mujer puede ser abusada durante años en una relación, y da vueltas diciendo que lo merece. Un hombre no puede hacer eso. Él no puede dar vueltas diciendo que lo merece, porque ése no es el problema. El problema no es si es merecido o inmerecido, el problema es” Soy o no soy” y si me abusan, no soy, – y no puedo soportarlo. No puedo disminuirme a nada y me seguir. No puede seguir, si no- es nada. La situación de una mujer es que siendo algo, espera ser reconocida, espera ser apreciada, espera ser tratada apropiadamente al algo que es.

El hombre por otro lado, está desesperado por ser reconocido como un algo, y por ello necesita demostrarse, necesita alcanzar, necesita adquirir. Y es por eso que los hombres son agresivos.
Los hombres son agresivos porque la necesidad de adquirir es una agresión. Considerando que la determinación para retener lo que es suyo, para seguir siendo intensamente no importa qué- lo persiga, no se llama agresión, porque no está tratando de conquistar, simplemente está intentando preservarse. Cuando el león caza, es agresivo. Cuando la leona va de caza, está intentando mantener a su familia, no es agresión, es el mantenimiento. Si usted amenaza a un cachorro de oso cuando su madre está alrededor, está en un gran problema. Usted dirá: ” ¡Oh, esta madre es agresiva!”. Ella no es agresiva, es totalmente pasiva. Deje a su crío tranquilo, y ella estará bien; no está fuera para cazarlo. Ella no quiere nada que usted tiene. Ella quiere mantener lo que tiene. Y hará eso ferozmente. Pero está manteniendo, no agrediendo.
Por otro lado, los hombres son muy frágiles y las mujeres no lo son. ¿Por qué los hombres son tan débiles? Porque en el centro de la psique de un hombre hay un inmenso vacío, nada, un espacio en blanco. En la psique de la mujer, no hay oscuridad, no hay vacío.
Éso es lo que queremos decir cuando un hombre dice por la mañana: “Gracias por no hacerme mujer”. Mientras que la mujer dice: ” Gracias por hacerme como Tu voluntad”. La causa que una mujer puede hacer a una declaración positiva sobre sí misma se debe a que ella es. Ella agradece lo que es.
Un hombre agradece lo que no es. Porque él no puede hacer una declaración positiva, él no puede decir, gracias por lo que soy. Él nunca está seguro de que es algo. Pues la psique masculina es muy frágil. Usted le dice ¡bu! y se cae a pedazos. Es aquí donde la humildad entra en juego. La humildad significa dejar de intentar cubrir su nada. Basta de intentar compensar ese vacío, ese miedo de que es nada, que es un cero. Acéptalo. Es verdad. Y trabaja desde allí.

La posición de la mujer es esta: por un lado, la debilidad. El peligro es que si ella no se mantiene, se disuelve en él, se convierte en un accesorio de él, y esto sucede muy a menudo… No hay talento mayor por otro lado, y virtud mayor que el de una mujer que pueda volverse él por completo, de una manera saludable, positiva. La mayor fortaleza de la mujer es cuando se mantiene tal cual es, y lo que es suyo. Aunque ella esté, dementemente, consagrada a su marido – es perfecto, es suyo. Y cuando ella se consagra a lo que es suyo, eso es perfecto.

El hombre que finalmente acepta su nada, es ahora libre de esta necesidad desesperada de defenderse, protegerse de esta sensación, está ahora listo para servir. Es por eso que los hombres tienen problemas con el tiempo libre. Los soldados que van a guerrear y regresan – cambian. No van a necesitar demostrar que son algo porque se sienten cómodos con ser nada. Estaban listos para morir. Cuando un hombre puede enfrentar su propia eliminación, está listo para estar al servicio de otros. Está listo para ser femenino. Pero mientras tenga que compensar este miedo y sospecha que es básicamente nada, está casado con ello. Está ocupado con esto la jornada completa. No está disponible para alguien o algo. Porque tiene este fantasma. Eso lo persigue. Lo obsesiona. Y en cada conversación que … usted piensa que está hablando con él, él no está hablando con usted, él está hablando con su fantasma. Así que para que un hombre se vuelva un mentsch, tiene que pasar por algunos cambios muy dramáticos que una mujer no tiene que atravesar.
Una niña nace de su madre. Ella crece emulando a su madre, lleva los tacones altos de su madre, crece queriendo ser la Mami, o una mami, si no su Mami. Cuando crece, se vuelve mujer y su vida es natural desde el primer momento.

No es el mismo caso con el niño. En primer lugar, el feto es femenino. Y sólo la introducción de alguna molécula chocante, cataclista lo cambia a masculino. No tenemos idea de lo doloroso que es esto.¡A quién le gusta que le mezclen sus moléculas de ADN! El cambio está hecho. Entonces él nace de una madre, una mujer. Y empieza a pensar: ” Quiero ser una mami,” y usted lo palmotea y le dice: “¡ No puedes ser una mami!”.Otra vez un empujón. Así que tiene que separarse de su Mami, físicamente y psicológicamente – ella no es su camino en la vida.Él empieza siendo un feto hembra, y tiene que cambiar, está junto a su madre querida pero tiene que cambiar, tiene que desapegarse de su madre y unirse a su padre, porque tiene que querer ser un papá. Y esto no termina allí.

Para convertirse en hombre, tiene que pasar por otro empellón, otro cambio. Tiene que desapegarse de su padre.¡Esa es la vida!. Es un camino tortuoso. ¿Y qué pasa? Porque es un niño, se une a su padre, y está llevándose bien con su padre – y ha ganado la aprobación de su padre. Pero ahora tiene que ganar la aprobación del mundo masculino adulto, de hombres, y no puede ser su padre, tiene que ser un extraño. Por ello un hombre tiene que salir y encontrar un mentor, un rey, alguien para servir. ¡Y lo si hace apropiadamente y gana la aprobación de este mentor – es un hombre! ¿Y usted piensa que esto ya acabó? No, una vez que se convirtió en hombre, puede ser femenino. ¡Esto es tan confuso! Tristemente, en nuestra sociedad, no sabemos nada de esto. Ah, las sociedades primitivas lo supieron. Ellos entendieron esto perfectamente. El muchacho tenía que ser arrojado de la casa, fuera de la cueva, fuera de la tribu, y obligado a irse solo, y si sobrevivía y regresaba, se había convertido en hombre. Las mujeres no tienen que hacerlo, porque no está en la psique femenina, no está en la naturaleza de una mujer tener que salir y enfrentar su fantasma. ¿Cómo consigue el hombre estructurar su virilidad? Para ser un hombre, tiene que recibir la aprobación de un hombre que lo ha hecho. Entonces sabe que su aprobación significa algo. ¡Pero si usted está recibiendo la aprobación de otros hombres que no lo han hecho todavía, como sus pares, no funciona! No sirve. Si está recibiendo de sus pares, se están sosteniendo los unos a los otros. No es una aprobación eficaz. E intentar recibirlo de una mujer no va a servir.Aún persiste la necesidad de un mentor, y la única manera de lograr tener un mentor, es estar listo para morir – psicológicamente; si está dispuesto a dejarlo todo.
Cuando un jasid va al Rebe, no lo hace para conseguir algo, va al Rebe para dejarlo todo. Todo. Va al Rebe para rendirse completamente: para morirse. Y cuando lo hace, y el Rebe le dice lo que necesita hacer, se consagra ahora completamente a su misión, a su propósito en la vida, porque ya no tiene que luchar con su fantasma. Esto es lo que se llama: humildad extrema. Pero es saludable porque es una aceptación de de la realidad

Rabí Manis Freidman

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