Cobre, plata y oro

Y ésta es la ofrenda que tomarás de ellos…

Hay en esto una aparente contradicción. Se requería de todos que participaran en la construcción del Mishkán; el precepto se aplicaba igualmente a todo judío. Por otro lado, a Moshé le fue ordenado tomar la ofrenda tan sólo de aquellos que dieran voluntariamente, de todo corazón.
En realidad, no hay contradicción, ya que todo judío está por naturaleza dispuesto a contribuir con calidez, entusiasmo y de todo corazón para una buena causa. Tan sólo es necesario descubrir la llave particular del corazón de cada persona y con una correcta aproximación, cada judío reaccionará con calidez, dando con mano generosa, tal como en el Mishkán. Aquellos que pudieron dar “oro” dieron oro, aquellos que pudieron dar “plata” dieron plata, y aquellos que no pudieron dar más que “cobre”, dieron cobre.
El Alter Rebe (Rabí Shneur Zalman, fundador de Lubavitch) solía decir; “El Todopoderoso da a los judíos posesiones materiales, y ellos las transforman en bienes espirituales”. Tzedaká (caridad) es la forma más elevada de transformar la riqueza material en logros espirituales, especialmente la Tzedaká dada para mantener Ieshivot y lugares de estudio de Torá. Estos lugares son el “Mishkán” de nuestros días, tal como dicen nuestros rabinos: “Desde la destrucción del Bet Hamikdash (el –Santuario de Jerusalem) la presencia de Di-s sólo está donde se estudia Torá”
Está quien de todo corazón, siempre anhela dar más. Este “deseo del corazón” también es reconocido por Di-s como Tzedaká, y El lo recompensa con gran éxito material y espiritual. Entonces aquellos que hoy pueden dar tan sólo cobre, tendrán la posibilidad de dar plata, aquellos que hoy pueden dar sólo plata, serán ricos y podrán contribuir con oro. Y aquellos que hoy dan oro, darán “piedras de ónix y gemas preciosas”.

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