¿Cómo el Beit Din castiga a un idólatra?

“Exterminarás el mal de entre el pueblo judío”…

Habiendo ordenado a los judíos establecer tribunales de justicia, Moshé procedió a detallar cómo debían los jueces castigar a un idólatra:
Si dos testigos veían a un judío servir a ídolos, después de que se le advirtiera, el caso era llevado a un Beit Din integrado por veintitrés jueces.
Los jueces debían escuchar el testimonio directamente de los dos testigos; los entretelones o la evidencia circunstancial no eran aceptables.
Si después de examinar cuidadosamente a los testigos, los jueces determinaban que el testimonio era auténtico, el idólatra era sentenciado a morir por sequilá/apedreo.
Se lo ejecutaba en la ciudad donde practicó la idolatría.’6
El castigo sequila era administrado de la siguiente manera: el pecador era llevado al segundo piso de un edificio designado para este propósito y abatido por uno de los testigos. Entonces ambos testigos apuntaban una piedra pesada hacia su corazón. Si sobrevivía, era una mitzvá que todos los judíos lo apedrearan.
Después, se colgaba al idólatra.
El versículo establece, “El hombre muerto morirá a manos de dos testigos” implicando que este hombre estaba (espiritualmente) muerto aun antes de su ejecución; con sus actos malvados entraba en la categoría de rashá, quien se aleja de Hashem.’7
La Torá concluye, “Exterminarás el mal de entre el pueblo judío”. Que los jueces no teman de sentenciar a alguien a muerte, si lo merece, pues así extirpan el mal del cuerpo de la nación judía.*

Las tres primeras proclamas advierten a Shlomó y al Sanhedrín para que juzguen en forma justa, pero, ¿donde radica la importancia de las ultimas tres?
Conforme a Aderet Eliahu, las últimas tres prohibiciones están dirigidas también a los llderes comuriitarios:
• ‘No plantar una ashe~á’ les advierte para que no designen jueces no idóneos, pues quien pone un juez inadecuado es comparado con quien planta una asherá.
- ‘No erigir una matzevá’ les advierte respecto de la designación de líderes comunitarios que no son temerosos de D-s. (Las cabezas de la ciudad son comparadas con las piedras angulares/matzevá).
- ‘No sacrifiques un animal con defectos’ advierte a los creyentes de la congregación para que oren con concentración y a los estudiosos de la Torá a aprender diligentemente. ‘~Un buey” se refiere al de pensamiento agudo y profundo y “una oveja” a quienes pueden solo aprender el significado superficial.
Por ende debemos decir que cada proclama del trono de Shlomó estaba dirigida a los jueces ~‘ a la comunidad.
Esther Rabá (1:12) tiene una versión diferente de las proclamas: En los tres primeros escalones del trono de Shlomó se proclamaron las tres mitzvot especiales del rey: 1. No tomará demasiadas esposas 2. No tendrá demasiados caballos 3. No amasará riquezas. En los tres últimos escalones las mitzvot relativas a juicios fueron anunciadas: 4. No pervertir la justicia 5. No favorecer a uno de los litigantes 6. No aceptar sobornos.
La Torá detalla el castigo del idólatra porque la idolatria es la transgresión más grave (Rambán).

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