Un paso mas allá de su ser

Un evento crucial en la historia Judía fue la Hakedá, en donde Abraham fue llamado para hacer la última prueba de llevar a su hijo como una ofrenda a Di-s. Itzjak no era un niño, sino un hombre maduro. Sin embargo él también se mostró totalmente dispuesto a dar su vida para cumplir la voluntad de Di-s.

Ha habido muchos ejemplos en el pasado y en el presente de gente que ha dado su vida con el fin de alcanzar cierto objetivo por si mismos, por su familia o su pueblo. En algunos casos el sacrificio de uno mismo puede ser un extremo engrandecimiento del “yo”, o un modo de cometer un crimen terrible.
En el caso de Abraham e Itzjak es diferente: se trataba de entregarse a si mismo. El sacrificio de Itzjak podría haber significado la cancelación de todo lo que Abraham había tratado de lograr en su vida. Consideremos esto en el contexto.

Desde los tiempos de Noaj y el diluvio, el mundo había empezado a adorar ídolos. Di-s el Creador había sido olvidado. Luego Abraham apareció en escena. Llegó a la conclusión que debería haber un Amo de toda la existencia. Pronto comenzó a enseñarles a los demás. Abraham, guiado por Di-s, se embarcó a su misión de la vida, traer conciencia del Creador nuevamente al mundo. Lo hizo manifestando la cualidad de Jesed, bondad. El y su esposa Sara, juntaron gente que los siguieron cuando comenzaron su viaje rumbo a la tierra de Canaan.

Sin embargo, un serio problema era el hecho de que Abraham necesitaba un sucesor. Sara era hermosa e inteligente, pero no había podido tener hijos durante sus años de casada. Abraham sentía que incluso su más cercano discípulo, Eliezer, no sería un sucesor adecuado en la tarea de revelar Monoteismo al mundo. Anhelaba un hijo. Sara le pidió que tomara a su sirvienta Hagar como concubina, y nació Ishmael. Luego Di-s le dijo que Sara milagrosamente tendría un hijo a los noventa años, Itzjak, y el sería el sucesor de Abraham. A través de Itzjak el Pueblo Judío sería una nación Sagrada. Habitarían en la Tierra de Israel y revelarían el conocimiento de Di-s a toda la humanidad.

De pronto, cuando Itzjak ya había crecido, Abraham recibió el llamado Divino que trascendería su ser, su cualidad de Bondad, y su futuro. Que vaya a una montaña alejada solo con su hijo, y que lo ofrendara a Di-s. Nadie lo vería, sería un evento privado. ¡La propia promesa de Di-s sería reducida a nada!

Abraham dio el paso que iba mas allá de su ser. Di-s Infinito gobierna todo. Como seres limitados, no podemos entender a Di-s. Abraham estaba dispuesto a obedecer, y de hecho, eso era suficiente. Itzjak no fue ofrendado. En su lugar lo fue un cabrito, y en consecuencia, en el año nuevo Judío, un cuerno de cabrito es soplado, recordándonos este acontecimiento.
El efecto del acto de Abraham, de ir un paso más allá de su ser, fue para transmitirnos una habilidad similar de ir más allá de la moda y el entendimiento común en nuestro camino a través de nuestra historia y vida dedicada a Di-s. La acción de Abraham nos ayudó a asegurar la existencia y continuidad de nuestro Pueblo para todas las generaciones.

Por:Tali Loewenthal

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