Qué significa, y qué significado tiene para nosotros..

“En el principio Di-s creó los cielos y la tierra” (Génesis 1:1)

Un principio básico en el Judaísmo es que toda la existencia fue creada por Di-s “iesh meain”, “algo de la nada”. Cada cosa, materia y energía, espacio y tiempo, y cada fenómeno “existencial”, todo fue generado de un estado anterior de la nada absoluta por el Creador.
Esto no es simplemente un hecho factible, tiene además una profunda influencia en cómo nos percibimos y como percibimos nuestra existencia. Significa que nada, a excepción de Di-s, debe ser: sin axiomas, ni paradigmas, ni leyes o realidades que limiten la absoluta libertad de Di-s; que todo lo que existe y es, es porque Di-s lo hizo. Y solamente por eso.

Más aún, la creación no es un acto de una vez, que luego el mundo existe por sí solo, como un carpintero que arma un mueble y luego se va, y el mueble queda en pie. Sino que, Di-s continuamente está creando al mundo, constantemente lo está recreando del estado inicial de la nada dándole existencia y vida. Si dicho flujo de vitalidad cesara por un instante, Di-s no lo permita, todo se revertiría a la absoluta nada. Como decimos en nuestra plegaria matutina “Él quien en Su bondad renueva cada día, constantemente, el primer acto de la Creación”. Las grandes obras de la filosofía Judía (Como la Guía de los perplejos de Maimónides, el Pardes RImonim del Ramak, el Shaloh de Rabí Isaias Horowitz y el Tania de Rabí Shneur Zalman de Liadi) discuten esta doctrina de la “creación perpetua” y citan pruebas de la escritura, lógicas y filosóficas que demuestran dicha naturaleza de la existencia.
Esto por supuesto es una idea fascinante; pensar que nuestro mundo, que parece tan sólido y contagioso a nuestos cinco sentidos, es en verdad recreado constantemente de la nada una y otra vez cada fracción de tiempo.Pero más allá de estimular nuestras mentes y de inspirar nuestros asombros místicos, ¿Hace esto alguna diferencia real en nuestra vida diaria?

¿Cuáles son las ramificaciones prácticas de la verdad que Di-sestá creando al mundo una y otra vez cada momento?

Muy frecuentemente, en el correr de nuestras vidas y en las luchas contra los desafíos, expermientamos momentos de desesperación. En estos momentos, nos vemos incapaces de ver nada bueno en nosotros mismos o en el compañero, ni le encontramos solución ni propósito a los dilemas o circunstancias que se nos presentan. Pero la doctrina de la creación perpetua implica que en cualquier momento, el mundo está en pie, solo porque Di-s quiere crearlo. No hay “situaciones irremediables”, ni momentos “sin sentido”, ya que ese momento, con todas sus circunstancias, fue creado de la nada por un Creador con un propósito, un Creador que es la fuente del bien.

Por Yanki Tauber

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