Profesiones con mensaje

No hay actividad o aspecto de la humanidad, positivo o negativo, del que no se pueda aprender algo…

El empresario

La meta primaria de cualquier transacción comercial es la ganancia que el empresario espera obtener de ella. No obstante, hay diferencias en la naturaleza de quienes están involucrados en el comercio.
Para algunos, la ganancia es la única razón que justifica el negocio, y el trabajo para lograrla es visto como una carga. Por el otro lado, hay comerciantes que encuentran intrínsecamente gratificante el trabajo mismo. Aunque también estos esperan obtener lucros, gozan del trabajo en sí, aun cuando les signifique invertir mucho tiempo y esfuerzo. Para estas personas, la recompensa monetaria no puede compararse con la satisfacción que el trabajo mismo brinda.
A nivel espiritual, la Torá es el trabajo de vida del alma. El judío puede tener diferentes motivos para estudiar Torá: además de servir para obtener el conocimiento necesario para llevar su vida de un modo judío, cosechará una recompensa adicional, ya que el estudio de la Torá propiamente dicho es una mitzvá. No obstante, nada puede compararse a la profunda alegría y satisfacción que se deriva del propio involucramiento en el estudio de la Torá, si uno se sumerge en ella con alma y cuerpo.

Igrot Kódesh del Re be, Vol. XIII, pág. 249

El abogado

El ejercicio del derecho nos enseña una lección muy importante. El principal objetivo del abogado es la búsqueda de aquella evidencia que servirá para exonerar a su cliente. Cualesquiera sean las circunstancias, y sin mirar en cuán débil el caso, el abogado aplica todos sus esfuerzos en crear una defensa para su cliente. De la misma manera debemos aplicar nosotros todas nuestras fuerzas para hallar lo mejor y más valioso en el prójimo.
Si uno busca agua debajo de la tierra y no la encuentra, ello no significa que el agua no esté. Simplemente debe cavar más profundamente para encontrar la fuente. El mismo principio se aplica a la tarea de ver lo positivo en el prójimo. Aunque no resulte tan evidente, si uno observa con honestidad ciertamente encontrará en él aspectos positivos. Si en conclusión no encuentra más que atributos negativos, esto sugiere que la deficiencia se halla en el observador mismo. Esto está relacionado con uno de los principios básicos del judaísmo: juzgar a los demás favorablemente y atribuir siempre motivos positivos a su conducta.

Sijot Kodesh del Rebe, Ajarán shel Pesaj 5714

Extraído de “Atento a los mensajes de la vida” Editorial Kehot Sudamericana

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