Nosotros los Pies

Todo está en un estado de relación. Lo espiritual y lo físico disfrutan de una relación dar-recibir…

Una relación que la Cábala describe en detalle es la del cielo y la tierra. El gran maestro jasídico Rabino Schneur Zalman de Liadi, la describe como la relación entre la “cabeza” y los “pies”. De hecho, los Profetas se refieren a la tierra como la “tarima” del cielo (Isaías 66:1).

A simple vista esto parecería una disminución del valor de nuestro planeta Tierra. Pero si profundizamos, la vida no siempre “usa la cabeza”. Los pies, a menudo, juegan un papel importante. Por ejemplo, varias terapias alternativas tratan el dolor de cabeza y migraña a través de los pies. Esto puede consistir en sumergir un pie en agua caliente y el otro agua fría; o a veces también alivia el dolor, extraer un poco de sangre del pie. En otras palabras, la cabeza a veces es muy dependiente de los pies. Y ciertamente confía en ellos a la hora de llevarla a algún lado.

Lo mismo es cierto para el tratamiento de la depresión. Un modo de tratarla es a través de la cabeza: hablando del problema que podría estar causando el ataque de depresión. Sin embargo, muchos ahora se están dando cuenta que arrancar por el otro extremo del cuerpo podría ser igualmente, si no más eficaz. Por ejemplo, hacer ejercicios aeróbicos durante 20 minutos neutraliza la depresión. Los pies disfrutan una relación mucho más íntima con la cabeza de lo que se podría suponer.

La analogía que los místicos enseñan es obvia. Los cielos y las esferas espirituales más altas pueden ser de hecho, sublimes, pero sin los “pies” del plano físico y finito, la Creación no puede alcanzar su propósito. La naturaleza de nuestro mundo podría ser de hecho tosca comparada con la de las cámaras celestiales, pero sin el mundo del “aquí y ahora”, no habría un escenario para que los actos de la creación puedan desarrollarse.

La Cábala enseña que lo que hacemos “aquí abajo” tiene un efecto multiplicador “allá arriba”. En lugar de vernos como prisioneros de un drama que se despliega a nivel espiritual, este camino enseña que nosotros, el ser humano mortal, los “pies” de la creación, poseemos la llave del futuro.

Las energías de la mente (seijel) proporcionan valor y dirección. Las energías de la emoción (midot) proporcionan fuerza y empuje. El compás de la mente necesita la energía del corazón para que el ser humano “co-creador” pueda completar un universo todavía inacabado.

Se necesitan la cabeza y los pies para la sinfonía incompleta de la Creación.

Contemplación
¿Qué tan consciente está usted de su cuerpo? Permita que alguien que usted conoce bien, y con el cual no se sienta incómodo, lo observe durante algunos días. Pídale que se fije en la manera en que su cuerpo se relaciona con el habla. ¿Las palabras y los ojos son congruentes o cada uno emite mensajes diferentes? ¿Qué pasa con las manos o la postura del cuerpo? Y lo más importante, chequee si usted está actuando de acuerdo con sus valores e ideales. En otros términos, ¿los pies llevan a su cabeza a dónde sabe que debe ir?

Meditación: Siéntese en una silla cómoda con sus pies reposando sobre algún banquito. Dése cuenta de los pensamientos que tiene. Diríjalos suavemente hacia alguien a quien tenga en gran estima. Permita que su imaginación cree una conversación con esta persona dentro de su mente. Durante esta conversación imaginaria dése cuenta de su cuerpo y sus movimientos. Observe sus manos y sus pies . Empiece a reconocer la relación inmediata y profunda que disfrutan todas las partes de su cuerpo.

Laibl Wolf

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