Mudanza

Cuando alguien nos comenta que está por mudarse, o recordamos nuestras propias experiencias al respecto, llegamos a la misma conclusión: una mudanza no es algo sencillo. Decidí investigar al respecto y me encontré con estos conceptos:

*En todas las familias siempre se dan situaciones de cambio, de decisiones. Dentro de estos cambios, uno de los que más afecta a todos es mudarse, ya que implica un desarraigo, empezar de nuevo.
*A pesar de que sea buscada y anhelada, igualmente genera un alto nivel de estrés.
*Aunque en ella estén conjugadas ilusiones y expectativas, también hay temores y esto pone a prueba a toda la familia, sobre todo a la pareja.
*La mudanza es un proceso por lo general largo, en el que se discuten muchas cosas importantes
*Además una mudanza implica dejar atrás un tiempo que no volverá, rincones y recuerdos. Es una perdida, romper con lo cotidiano, los vecinos, el almacén, los amigos del barrio, los olores del lugar, y ciertas rutinas que nos dan seguridad.
*Las mudanzas están consideradas uno de los tantos causales de divorcio, por el estrés que producen.

No se si pensamos en todas estas dificultades cuando estudiamos acerca de la primer orden Divina que Hashem le dio a nuestro Patriarca Abraham. Y si una mudanza es de por sí traumática, más aun lo era la de Abraham y Sara, que además, desconocían el sitio al que se dirigían. Normalmente elegimos y visitamos previamente el lugar al que decidimos mudarnos. Sin embargo, Di-s le dijo a Abraham: “Vete para ti de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré

Sin embargo, justamente en la manera en que es dada la orden se encuentra la base central del servicio a Di-s. Lo especial del pueblo judío es que, a pesar de que se halla en este mundo físico, dominado por las leyes de la naturaleza e influido por las variables que lo rodean, tiene la fuerza de superar los inconvenientes y unirse con Hashem. Esa fuerza la recibe cada iehudí de la orden de Lej Leja- Vete para ti- con la que comienza la Parashá de esta semana. En estas palabras Di-s le dice a Abraham- y por su intermedio a todo el pueblo de Israel- que su misión consiste en superar las limitaciones terrenales y unirse a El.

Y por eso le nombra todo lo relacionado al lugar que abandona, en vez de indicarle el nuevo destino: Vete de ‘tu tierra’- cualidades naturales con las que uno nace; ‘tu patria’- las costumbres que uno adopta de la sociedad; “de la casa de tu padre”- la educación que se recibe en el hogar. Los tres elementos que fundan el carácter de la persona. “Y debes dirigirte…a la tierra que Yo te mostrare” es decir, se exige del judío la predisposición de seguir a Di-s en cada uno de Sus preceptos. Abraham Avinu- nuestro Patriarca, superó todos los desafíos que una mudanza provoca. Y mucho más que eso. ¡Nos marcó el camino que debemos transitar hasta la llegada del justo Mashíaj!

Miriam Kapeluschnik
(Basado en una alocución del Rebe de Lubavitch)

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