Las siete vacas gordas

Vaca gorda Nº 1: la economía.

Vaca gorda Nº 2: libertad y democracia.

Vaca gorda Nº 3: tecnología moderna (automóvil, abrelatas eléctricos, Internet)

Vaca gorda Nº 4: medicina moderna (cirugía de alta complejidad, lentes de contacto de color, etc)

Vaca gorda Nº 5: judíos famosos (Albert Einstein, Steven Spielberg, Joe Lieberman)

Vaca gorda Nº 6: el estado político de la nación judía (judíos viviendo en su tierra, bajo su dominio, etc)

Vaca gorda Nº 7: el estado espiritual de la nación judía (abundancia de Ieshivot, sinagogas, centros comunitarios, clases de Torá, Talmud, Cabalá, Rabinos, Rebes, etc)

“He aquí que emergieron otras siete vacas del río, de mala apariencia y carne magra; y se pararon junto a las vacas en la orilla del río”(Bereshit 41:3)

Vaca flaca Nº1: la economía.


Vaca flaca Nº2: libertad y democracia.

Vaca flaca Nº3: tecnología moderna.

Vaca flaca Nº4: medicina moderna del siglo XXI

Vaca flaca Nº5: judíos famosos.

Vaca flaca Nº6: la situación política de la nación judía.

Vaca flaca Nº7: el estado espiritual de la nación judía.

El detalle más importante del famoso sueño del Faraón es el hecho de que las vacas gordas y las vacas flacas existían simultáneamente en su sueño- diferente a la realidad en la que los siete años de hambruna llegaron luego de los siete de abundancia.

El sueño quería decir algo más metafórico. Iosef fue quien interpretó que el sueño del Faraón no sólo era una profecía de los eventos que sucederían, sino además instruía cómo enfrentarlos: le indicaban al Faraón que los siete años de abundancia deben coexistir con los siete de hambruna. El consejo que Iosef le da al monarca es parte de la interpretación del sueño. “Si acumulas granos de los años de abundancia”, dijo Iosef, “las siete vacas gordas seguirán estando allí cuando emerjan las siete flacas y éstas tendrán lo que comer”.

La filosofía jasídica indica que el primer galut (exilio) de la nación judía se produjo luego de una sucesión de sueños: los de Iosef, los sueños del panadero y el encargado de los vinos, los del Faraón, todos ellos trajeron a Iaakov y su familia a Egipto, donde luego sufrieron esclavitud y persecución, hasta ser liberados por Moshé. El propio exilio de Iaakov en Jarán comenzó y concluyó con sueños.

Esto se debe a que el Galut es en realidad un sueño: un estado de existencia donde reinan la confusión, los horrores y las imposibilidades lógicas. Un estado en donde la abundancia y la hambruna coexisten- en el que una vaca puede ser simultáneamente gorda y flaca. Galut es un lugar donde la economía próspera puede ser una bendición o una maldición. La libertad desata lo mejor y lo peor del hombre, donde el Internet transmite sabiduría y obscenidades, donde estamos saturados de espiritualidad y espiritualmente empobrecidos al mismo tiempo. Pero existe un camino para controlar todo este desorden. Escuchemos lo que Iosef le dijo al Faraón: “No trates de huir de tu sueño, ni busques otros significados en él. Úsalo. Si el Galut te presenta la paradoja de una vaca gorda coexistiendo con una flaca a la orilla del río, usa a la vaca gorda para alimentar a la flaca. Convierte al sueño mismo en la solución.”

1 comentario

1 gustavo rer

esperemos encontrar la soluciones en las flaquesas de la vida , al tocar el fondo no queda otra mas que emerger , y evolucionar …

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