La teoría del caos y el efecto mariposa

Durante una charla para parejas, mi esposo relató una historia personal que involucraba la labor del Rebe…


En el relato se notaba que a partir de una acción aparentemente carente de trascendencia, la vida de toda una familia y su descendencia cambiaba drásticamente. Pero lo importante fue que quienes realizaron esa acción actuaron de la manera correcta, estimulados por las enseñanzas del Rebe. Todos quedaron maravillados por los sucesos. Pero uno de los participantes, Jorge, estaba especialmente impresionado. “¡Es una muestra práctica del famoso ‘Efecto Mariposa’!” expresó.

Esas palabras me parecieron iluminadoras. Me atrevería a decir que el Rebe hizo de la Teoría del Caos su leitmotiv. La idea de la que parte esta Teoría es que en determinados sistemas naturales, pequeños cambios en las condiciones iniciales conducen a enormes diferencias en los resultados. Este principio suele llamarse efecto mariposa debido a que el meteorólogo Edward Lorenz trató de explicar mediante un ejemplo hipotético que la naturaleza no lineal de la atmósfera demuestra que es posible que el aleteo de una mariposa en determinado lugar y momento, pueda ser la causa de un terrible huracán varios meses más tarde en la otra punta del globo.

¿No es acaso lo que el Rebe nos enseñó a lo largo de todos estos años? A través de todas las Campañas de Mitzvot que lanzó. Cuando en el año 1967 el Rebe lanzó la famosa Mivtza (Campaña) de Tefilín, instando a sus jasidim a invitar a cumplir este precepto a cada varón judío mayor de 13 años en todo el planeta- explicando que si un judío colocaba Tefilín en Argentina podía ayudar a un soldado que estaba en el frente en Israel- parecía incomprensible.

¿Cómo podría esto ayudar? ¿Qué conexión había entre ambos? El Rebe nos estaba mostrando el poder del “Efecto Mariposa”. En la famosa Campaña de Neirot Shabat Kodesh- Encendido de las Velas de Shabat, el Rebe remarcó que cada mujer y niña judía puede traer luz al mundo a través de este precepto. Que la unión de toda esa luz disipa mucho de la oscuridad reinante. ¿Cómo es posible?... Y sí, el aleteo de la mariposa. Instó a colocar todos los días(salvo Shabat y Iom Tov) una moneda- no importa su valor- en una alcancía para Tzedaká (caridad).

Podríamos pensar: ¿acaso una monedita puede cambiar algo? Y así el resto de las campañas como Mezuzá, Pureza Familiar, Libros Sagrados en el hogar, propulsar la Educación Judía, comida Casher, participar de un curso de Torá, Amor a todo Iehudí. Pero así nos mostró que ¡Pequeños cambios en las condiciones iniciales conducen a enormes diferencias en los resultados!

El 10 de Shvat del año 5746- 1986 el Rebe dijo*: “Cada individuo tiene la misión de hacer de este mundo un “jardín”, una morada para Di-s. Pero la persona puede preguntarse: ¿cómo es posible lograrlo en este momento en que la situación del mundo es totalmente contraria? Incluso en los últimos tiempos se han producido desastres naturales que provocaron destrucción y miles de muertes. La humanidad se encuentra en peligro por el enfrentamiento de los poderes. La respuesta se encuentra ante nuestros ojos. Hace algunos años se descubrió que a través de algo muy pequeño, llamado “átomo”, es posible producir en un instante enormes cambios en todo el mundo, sólo apretando un botón. Y no es necesario ser un entendido en la materia para accionarlo. De la misma forma, accionando sólo un botón, llevando a cabo la Voluntad Divina (los 7 preceptos universales para los no judíos y los 613 preceptos de la Torá para los judíos) se puede producir enormes cambios y hasta traer salvación al mundo” *(adaptación libre).

No es necesario ser un entendido en Torá, ni siquiera en física o meteorología. Cada uno puede producir un huracán de bondad. ¡Y como el Rebe siempre soñó, que esa pequeña acción traiga la llegada del Mashiaj ya!

Miriam Kapeluschnik

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