El número 13

¿Es un número más o es un número de mala suerte? Conozca el contenido que posee este número en el judaísmo…


El trece tiene gran significado en el Judaísmo. A veces popularmente se producen distorsiones que nada tienen que ver con la realidad.
En hebreo el número que expresa la unidad es el uno, que se dice ejad y las letras que lo conforman: alef (1), jet (8) y dalet (4), suman trece. La alef remite a Uno que es el Creador – Alufo shel Ólam – la jet a los siete cielos y la tierra, y la dalet a los cuatro puntos cardinales; de tal modo se alude a la totalidad de lo existente, configurado en el Uno que está compuesto por trece, y que tiene su expresión cuando se dice: “Shemá Israel, A-do-nai E-lo-heinu, A-do-nai Ejad”.
Varias veces se menciona ese número tanto en el Talmud, el Midrash y otras fuentes, y por supuesto no hay nada que lo relacione con la mala suerte; por lo tanto evitarlo en cualquier forma es un absurdo. El judaísmo no admite la noción de números de mala suerte; existen números significativos, pero la suerte no se mezcla con ellos.
Los atributos de misericordia de Di-s, que son las manifestaciones divinas expresadas en el contexto humano, son trece; los métodos básicos para explicar la Torá también son trece.

Los trece principios de Fe:

Estos 13 credos fundamentales basados en las formulaciones de Maimónides, están divididos en tres categorías: la natural creencia en Di-s, la autenticidad de la Torá, la responsabilidad del hombre y la última recompensa.

Los trece convenios:

La importancia de la circuncisión se destaca porque en la introducción de la mitzvá (Génesis 17), se le refiere trece veces como brit, un convenio (Nedarim 31b).

Trece nudos y cordones de los Tzitzit:

El equivalente numérico de la palabra Tzitzit en Hebreo es de 600.
La suma de los 5 nudos y 8 cordones de los Tzitzit es 13. Entonces al mirar los Tzitzit, se recuerda la necesidad de cumplir los 613 preceptos (Rashi 15:3).

Trece expresiones de Rezo:

El Zohar (Terumá 132a) se refiere a trece expresiones de rezo a Di-s por su grandeza y dominio.

Trece Patriarcas y Matriarcas:

En hebreo los nombres de los patriarcas Abraham, Isaac y Iaacov suman trece letras, y los nombres de las matriarcas Sara, Lea, Raquel y Rivka también tienen trece letras.

Los primeros trece años de la vida de Abraham:
El Midrash cuenta que después del nacimiento de Abraham, el oficial del Rey quiso matarlo, por sus creencias en Di-s, que eran contrarias al pensamiento de Nimrod. Por ello se vio forzado a huir a un escondite subterráneo, donde estuvo trece años luego de los cuales salió y comenzó a hablar en la lengua sagrada (Hebreo) y a despreciar los ídolos (Pirkei d’Rav Eliezer, Cap. 26).

Los trece hijos de Jacob:
Además de sus doce hijos, Jacob tuvo una hija llamada Dina.

Los Trece nombres de Di-s:
El nombre de Di-s es mencionado trece veces en la descripción de la primera ofrenda (Deuteronomio 26:1-10), que se corresponde con los trece atributos de misericordia.

Trece clases de materiales para el Santuario:

Oro, plata, cobre, tejelet, escarlata, púrpura, lino, vellocinos de cabra, pieles, madera, aceite, incienso (especias) y piedras preciosas
Por medio de los trece artículos del Santuario se pueden conocer las trece fuerzas espirituales que necesita el ser humano para poder recibir los Trece Atributos de Misericordia, para hallar gracia ante los ojos de Di-s.

El Omer:

Hay una ley en la tradición oral dada a Moisés en el Monte Sinaí respecto a cernir la harina para el Omer a través de trece diferentes tamices.

Los Trece años de Rabí Shimón bar lojai:

Rabí Shimón permaneció por trece años en una cueva (Shabat 33b).

Trece utensilios del Beit Hamikdash:

La Mishná (Shekalim) enumera varios objetos del Templo Sagrado, cada uno con el número trece. Había trece receptáculos en forma de shofar para recolectar las monedas para los sacrificios; trece mesas o estantes usados para lavar lo que sería llevado al Altar y el Templo poseía trece puertas.

Los trece cambios en el Septuaginta:

En la época del Segundo Templo, el rey Ptolomeo de Egipto mandó a 70 sabios a traducir la Torá al griego, en forma separada. Milagrosamente, cada uno de los sabios hicieron los mismos trece cambios en la traducción de la versión auténtica del texto.

Las bendiciones matinales:

Cada mañana se recitan trece bendiciones, las cuales también incluyen las trece cualidades que están ligadas a la estructura espiritual del ser humano.

El Seder de Pesaj:

Durante la noche del Seder de Pesaj se realizan trece pasos que tienen un carácter espiritual que lleva al individuo que las cumple a la perfección de su ser y a la liberación espiritual.

Ahora… ¿sigue usted pensando que el trece es un numero de mala suerte?

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario