Adopción intercultural

Hay mucho alboroto últimamente sobre el tema de adopción intercultural (me pregunto por qué). Y debería de haber. Estudios han demostrado que arrancar a un niño de su medio ambiente nativo y cultura, es muy traumático para él. Desde una temprana edad, nos acostumbramos al idioma, gustos, olores, sonidos y vistas. Todos estos sentidos ayudan a crear nuestro medio ambiente, nuestro hogar. No importa qué tan pobres hayamos sido, extrañamos y pedimos por nuestra casa.

¿Significa esto que nunca podemos llevar a cabo tales adopciones?
En ciertos momentos, la vida misma del niño puede depender de ello. Incluso aunque una adopción intercultural es justificada o requerida, tiene que haber preocupación por la correcta transición del niño. Se les recomienda a los padres adoptivos aprender el idioma nativo del niño, su cultura, comida y música. Son incitados a crear un ambiente que tenga algunos elementos de la tierra nativa del niño.

Quizás una mejor forma de enfocar esto, es pensar que tú no estás adoptando al niño, sino, ¡que el niño está adoptándote!

Esto me trae a la cabeza otro tipo de adopción. Tiene que ver con un niño de un lugar más lejano, de una travesía más desafiante y de una diferencia cultural mucho más extrema que cualquiera que puedes encontrar en las noticias de la tarde.

Estoy hablando de ti. ¿No te acuerdas? Quiero decir, ¿tus padres no te han dicho que eres adoptado?

Tienes un alma, una neshamá. Esta alma (tu alma), viene de un lugar muy elevado, en donde es una sola cosa con Di-s. Es totalmente consciente de la unidad completa con Di-s, que es una parte inseparable de Él. No tiene dudas, preocupaciones, conflictos, cuentas para pagar… ¿Suena esto como algo terrestre? La verdad que no. (Aún no, por lo menos)

Desde este profundo y elevado lugar de origen, el alma es adoptada por tu familia y tu cuerpo. Desciende a través de una red espiritual, hasta que en el momento del nacimiento, se asienta firmemente en tu cuerpo en el planeta Tierra.

¡Imagínate el caos cultural! Imagina las diferencias de idioma y percepción, en sonidos e imágenes, mientras el alma es transportada a esta nueva dimensión.

Pero se nos han dado maneras de transferir a nuestra alma, de ablandar el descenso, de aclimatar el alma en tu cuerpo y en nuestra existencia material.

Idioma: Incrementar tu conocimiento de la Torá, el idioma Divino que tu alma entiende.

Comidas y Aromas: Incluso en el estado espiritual, el alma no come ni huele, aquí abajo, precisa comida para permanecer en contacto con el cuerpo. Y hay comidas cuyos aromas y gustos la ayudan a recordar su hogar. El vino de Kidush, la jalá, y otras comidas sabáticas, matzá en Pesaj, el aroma del etrog o de la rama de mirto en Sucot, le traen memorias al alma. Ciertamente, el alma puede tolerar solamente comida Kasher, comidas que cumplen con las reglas de su medio ambiente espiritual: La Torá.

Sonidos: El sonido de la plegaria y del estudio de la Torá le son bastante familiares. El Shofar en Rosh Hashaná realmente la mantiene activa. Músicas judías que alaban el amor de su vida y hablan de las mitzvot que le hacemos recordar los coros de los ángeles y almas arriba.

Estas adaptaciones pueden ser complicadas a veces, pero debemos recordar por lo que está pasando nuestra alma, la casa que ha sacrificado para ser parte de nuestra vida. Y cuando hacemos el esfuerzo, un evento interesante ocurre. Como muchos padres que adoptan pueden testificar, puedes pensar que realmente puedes cambiar la vida de un niño, pero muy pronto te das cuenta que tú eres el que cambia…

Por Israel Rice

2 comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario